A partir de este mes todas las unidades de Nueva Vicentin Argentina estarán en funcionamiento: Comienza a ingresar la soja comprendida en los acuerdos del “cram down”
A partir del presente mes de abril todas las unidades productivas de Nueva Vicentin Argentina (NVA) estarán en funcionamiento luego del proceso de toma de posesión de la compañía por parte del ...
A partir del presente mes de abril todas las unidades productivas de Nueva Vicentin Argentina (NVA) estarán en funcionamiento luego del proceso de toma de posesión de la compañía por parte del grupo Grassi en el marco de un proceso de “cram down”.
“Hasta el momento Nueva Vicentin Argentina abonó 17 millones de dólares en anticipos en los diferentes acuerdos realizados con los acreedores y este mes esa cifra va a llegar a ser de 20 millones de dólares”, indicó hoy el presidente de NVA, Mariano Grassi, a Bichos de Campo.
“Debimos realizar un aporte de unos 12 millones de dólares para cancelar la deuda postconcursal por facturas e impuestos impagos que fueron dejando las distintas gestiones; eso ya está normalizado”, agregó.
PropuestasA partir del presente mes de abril comenzarán a ingresar las partidas de soja comprometidas en el marco de la propuesta realizada en el proceso de “cram down”, por medio de la cual los productores que adhirieron a la misma cobrarán un adicional de 10 u$s/tonelada a cuenta del pasivo concursal.
Un dato relevante es que a partir de este lunes todas las unidades de producción de la empresa estarán en funcionamiento. La planta industrial localizada en San Lorenzo cuenta con una línea de procesamiento de 10.000 toneladas diarias de soja y otra de 6000 toneladas de girasol, mientras que la de Ricardone dispone de una línea de procesamiento de 4300 toneladas diarias de girasol.
“La planta de Ricardone arrancó a comienzos de año ‘a full’ con la molienda de girasol; si bien hubo algunos contratiempos con los ‘fierros’, estamos teniendo muy buenos resultados con el negocio de aceite de girasol”, señaló Grassi.
“La línea de soja de 10.000 toneladas empezó a trabajar a fines de febrero, mientras que la de 6000 comenzó este lunes, porque se retrasó unos días ante la escasez de hexano (solvente para la extracción de girasol) presente en el mercado argentino”, destacó.
La planta de bioetanol de Avellaneda sigue produciendo en el marco de un acuerdo a fazón con Bioenergías Agropecuarias SA, al tiempo que NVA continúa realizando mejoras para recuperar la plena capacidad de producción de la firma.
El feedlot (Los Corrales de Nicanor), que se abastecía de la burlanda húmeda generada por la planta de bioetanol y cuenta con una capacidad instantánea de 30.000 cabezas de ganado bovino, actualmente se encuentra en proceso de acondicionamiento luego de años de abandono. “Este mes comenzaremos a poblar el feedlot con la meta de completarlo en su totalidad a partir del mes de mayo próximo”, informó.
En lo que respecta al negocio agrícola, NVA tuene una asociación estratégica con Cargill y Bunge, además de un acuerdo con Renova (controlada por Bunge).
“Con Bunge venimos trabajando desde comienzos de año en girasol tanto en Santa Fe como en Necochea (donde está localizada una unidad de Renova) y a partir de abril comenzamos a trabajar con Cargill tanto en soja como en girasol”, señaló.
Ambas compañías exportarán, en el marco del acuerdo, los productos procesados en las instalaciones de NVA, mientras que otra porción está siendo exportada por el grupo Grassi a través de su controlada Commodities S.A.
“Nueva Vicentin Argentina exportará por su cuenta cuando se cumplan todos los pasos regulatorios, que son muy burocráticos y tienen algunas particularidades, como el hecho de que el Banco Central (BCRA) tiene un procedimiento para concursados, pero no para ganadores de un cram down”, explicó Grassi.
Por otra parte, el juez concursal Fabián Lorenzini aprobó la propuesta presentada por Nueva Vicentin Argentina para instrumentar los contratos de fazón que permitirán recuperar la actividad de las desmotadoras de algodón ubicadas en las localidades de General Pinedo (Chaco) y en Bandera (Santiago del Estero).
Res. Lorenzini Fasones AlgodoneraEl acuerdo contempla un volumen comprometido de 60.000 toneladas anuales, 30.000 toneladas por planta con un mínimo mensual garantizado de 4000 toneladas mensuales. Implica a su vez un financiamiento de 300.000 dólares para puesta a punto de las plantas y el pago de salarios y servicios esenciales.
NVA proveerá el servicio a los productores de algodón para obtener la fibra, semillas y subproductos, asumiendo de punta a punta la responsabilidad de todo el proceso productivo, incluyendo los costos asociados a la operación, la mano de obra, los insumos y el mantenimiento de las instalaciones.
“Si bien la desmontadora no pertenece a Nueva Vicentin Argentina (sino a Algodonera Avellaneda), estamos realizando una inversión en la desmotadora para que los productores tengan la seguridad de que puedan entregar tranquilos algodón en ese destino”, resumió.