
Bingo: Los precios del trigo están incubando una nueva fase alcista en el océano Pacífico
Existen muchos indicios de que la firmeza que vienen mostrando los precios del trigo, el maíz y la soja pueda sostenerse e incluso potenciarse en el segundo semestre del año, aunque en un entorno...
Existen muchos indicios de que la firmeza que vienen mostrando los precios del trigo, el maíz y la soja pueda sostenerse e incluso potenciarse en el segundo semestre del año, aunque en un entorno por demás volátil marcado por los caóticos eventos internacionales.
Así lo indicó hoy Sebastián Lago, analista de mercados y consultor privado, durante una charla sobre comercialización agrícola ofrecida en un evento en formato virtual organizado por la región CREA Sur de Santa Fe.
La situación actual de oferta del trigo a escala mundial no parece mostrar un problema que justifique la fase alcista experimentada en los últimos meses. Sin embargo, existen algunos factores con potencial disruptivo. El primero reside en India, país que, para asegurar la disponibilidad interna de fertilizantes nitrogenados, debió abonar precios altísimos en la última licitación pública internacional de adquisición del nutriente.
Si bien el gobierno de India aplica subsidios para promover una producción interna de cereales que garantice la provisión de alimentos en la nación más poblada del mundo, esa “canilla” tiene un límite.
Por otra parte, el último pronóstico “objetivo” publicado por CPC/IRI –organismo dependiente de Columbia Climate School– muestra que existe un 88% de probabilidad de que se instale una fase “El Niño” en el trimestre comprendido entre mayo y junio de 2026.
El pronóstico, que se confecciona con el promedio ponderado de las proyecciones elaboradas por los principales centros climáticos mundiales, indica que esa probabilidad es superior al 92% en los siguientes trimestre del presente año.
¡A los botes! Algunos modelos climáticos están anticipando un “Súper Niño” para la campaña 2026/27
Al analizar por separado la evolución de los diferentes modelos climáticos, se evidencia que algunos están pronosticando un calentamiento muy considerable del Pacífico ecuatorial durante los próximos meses, lo que podría promover un “Súper Niño”.
“Una fase Niño está relacionada con sequías en Australia, el cuarto exportador de trigo a nivel mundial. El fenómeno también puede perjudicar las áreas de trigo de India, lo que podría derivar en que esa nación termine necesitando importar trigo, algo poco usual”, detalló Lago. “Si ese escenario climático y productivo se materializa, claramente los precios internacionales del trigo van a subir”, remarcó en un artículo publicado por Contenidos CREA.
En lo que respecta al maíz, los precios internacionales se están defendiendo muy bien con exportaciones récord por parte de EE.UU y la Argentina, mientras que en Brasil se especula con algún posible recorte de la cosecha de maíz tardío debido a inconvenientes climáticos.
“La demanda exportadora en la Argentina, en plena cosecha de maíz, está convalidando precios superiores a la capacidad teórica de pago; es difícil ser bajista en la actual coyuntura”, señaló Lago.
En cuanto a soja, el gran empuje que viene registrando la oleaginosa se explica por la fortaleza de la demanda de aceite de soja como insumo clave del biodiésel en un contexto global de gran preocupación sobre los commodities energéticos.
Por otra parte, EE.UU. sigue sin poder recomponer existencias de soja, lo que significa que ese país no puede darse el lujo de perder ni una sola tonelada de poroto por inconvenientes climáticos, dado que ese evento desataría una oleada alcista.
“La capacidad teórica de las fábricas aceiteras ronda actualmente casi los 340 u$s/tonelada, un precio superior al vigente en el mercado disponible (que este miércoles se ubicó en un promedio de 317,5 u$s/tonelada considerando el valor de referencia Rosario en el mercado A3)”, apuntó el analista.
“Eso se explica porque estamos en plena cosecha de soja, pero en el segundo semestre del año, cuando las ventas de soja comiencen a aminorar, los precios deberían tender a alinearse con la capacidad de pago teórica de la industria”, resumió.