
¿Cómo se financian los productores? La mayoría todavía permanece lejos de los bancos, aunque los que se acercan logran mejores condiciones
La empresa Nera, que creó y administra una sofisticada plataforma crediticia que reúne la oferta de cinco bancos privados para el sector agropecuario, mostró en un informe las dos caras del fina...
La empresa Nera, que creó y administra una sofisticada plataforma crediticia que reúne la oferta de cinco bancos privados para el sector agropecuario, mostró en un informe las dos caras del financiamiento para los productores. Mientras una minoría que se sube a esta ola tecnológica obtiene ventajas visibles respecto de otras modalidades, hay una abrumadora mayoría que todavía prefieren utilizar capital propio o recurrir a prestamistas tradicionales, aún a costos visiblemente más caros.
Nera es una fintech creada por el Banco Galicia en 2023, pero a la que ya se han sumado otras entidades privadas como el banco Santander, el Credicoop, el Comafi y el Banco del Sol, ligado a Sancor Seguros. Su crecimiento ha sido geométrico y de hecho en su nuevo informe correspondiente al primer semestre de 2026 revela un salto del 40% en sus operaciones. Pasó de tramitar créditos por 500 millones de dólares en 2024 a cerca de 1.000 millones el año pasado. Y este ejercicio anual espera terminar en 1.500 millones. Está claro que está construyendo su espacio muy rápidamente.
Pero este fuerte salto no implica que esa plataforma que viene a oxigenar el sistema crediticio tradicional en el sector, incorporando no solo la posibilidad de trámites a distancia sino incluso la IA (Inteligencia Artificial) para calificar mejor a sus clientes, tenga una gran penetración en el mundo del agro. Por el contrario, todavía es muy minoritario su uso.
¿Cómo es esto? Los propios ejecutivos de Nera citaron estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), según las cuales el productor argentino invierte unos 30.000 millones de dólares por campaña, la mitad en agricultura y la mitad en ganadería. Pero la enorme mayoría de esa inversión se realiza por fuera de los canales crediticios tradicionales, ya sea con capital propio o con planes canje a cosecha, pactados directamente con los proveedores de insumos. Ese financiamiento es eficiente, pero mucho más costoso que el tradicional que ofrecen los bancos. Se estima una tasa de 1% mensual en moneda fuerte, dólares.
Pese a ese visible costo, de todos modos, los números son elocuentes respecto de que mucho productores prefieren todavía ese crédito comercial a recurrir a los bancos, incluso cuando estos sean los estatales Banco Nación y el Provincia de Buenos Aires (Bapro), principales prestamistas institucionales del sector.
Actualmente, de acuerdo con datos del Banco Central, la masa de prestamos bancarios tomados por el agro ronda los 13.700 millones de dólares. Pero por año, se estima que los productores agrícolas toman unos 4.500 millones de los bancos para financiar sus gastos de siembra y cosecha, en tanto que los ganaderos solo toman deudas bancarias por unos 1.000 millones de dólares, muy poco respecto de su inversión.
La penetración de los bancos es todavía menor si se conoce que de un universo de 250 mil explotaciones agropecuarias registradas por el último censo agropecuario de 2018, apenas 39 mil productores tienen créditos abiertos con el sistema financiero. Y solo la mitad de ellos, unos 20 mil, son los que operan con préstamos superiores a los 10 mil dólares.
Ese pequeño universo de productores más profesionalizados son los que tratan de captar plataformas como Nera con productos cada vez más sofisticados y tasas de interés más atractivas que las que se pueden conseguir en la cooperativa, el acopio o la agronomía.
No es despreciable en ese segmento la penetración de este tipo de plataformas financieras, que se ofrecen no solo a través de los cinco bancos asociados (para fin de año esperan sumar un par de entidades más) sino fundamentalmente a través de una red de 3.000 proveedores del agro, que ofrecen estas opciones de financiamiento a la par de concretar cada venta de semillas, fertilizantes, agroquímicos o maquinaria.
A lo largo del primer semestre, la plataforma superó las 13.000 operaciones registradas por parte de unso 6.000 productores. El 80% de estas transacciones se concretó en moneda dura, el dólar, una cifra que evidencia la consolidación de esta tendencia al mostrar un aumento de 30 puntos porcentuales respecto a los valores obtenidos en el mismo período del año anterior. Es que la mayoría de los clientes de este tipo de plataformas es productor de granos que también cotizan en dólares. Los ganaderos, por su parte, son minoría y prefieren la financiación en pesos.
El informe repasó la evolución del costo del financiamiento en los últimos 12 meses, donde se evidencia que las tasas de mercado bajaron en conjunto más de 30% tanto en pesos como en dólares y se mantuvieron estables durante el primer semestre del año. Al cierre de junio, las tasas del ecosistema Nera promediaban 1,8% anual en dólares y 34,6% anual en pesos.
En cuanto a plazos, el informe destaca que el 54% de los créditos otorgados fueron a 12 meses, en línea con la necesidad del productor de calzar los vencimientos con la cosecha.
Una gran innovación que ofrece esta fintech es la posibilidad de poner los granos o las propias vacas en garantía, para mejorar los costos del financiamiento. En el primer semestre, por caso, se utilizaron en Nera más de 260.000 toneladas como respaldo de financiamiento, con la participación de 37 acopios, corredoras, exportadoras y cooperativas registradas en la plataforma. El 69% de los contratos se pactó con precio a fijar, con el maíz (43%) y la soja (40%) como principales cultivos de respaldo.
En diciembre pasado la plataforma lanzó además el plan llamado Crédito Grano Disponible, un producto que permite al productor acceder a financiación de libre disponibilidad utilizando su producción almacenada en silobolsa como garantía, sin necesidad de venderla e incrementando sus límites.