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De las huestes del ejército al “furor” por la equitación, la raza Silla Argentino encuentra nuevos desafíos: “El criador debe vender rápido y el desarrollo inicial es nuestra pata floja”, evalúa el dirigente Carl Fuchs Facht

Cada raza equina tiene su “metié”. Los Criollos son conocidos por su trabajo en el campo, los Polo Argentino son particularmente aptos para ese deporte, los Petisos se llevan muy bien con los ...

De las huestes del ejército al “furor” por la equitación, la raza Silla Argentino encuentra nuevos desafíos: “El criador debe vender rápido y el desarrollo inicial es nuestra pata floja”, evalúa el dirigente Carl Fuchs Facht

Cada raza equina tiene su “metié”. Los Criollos son conocidos por su trabajo en el campo, los Polo Argentino son particularmente aptos para ese deporte, los Petisos se llevan muy bien con los ...

Cada raza equina tiene su “metié”. Los Criollos son conocidos por su trabajo en el campo, los Polo Argentino son particularmente aptos para ese deporte, los Petisos se llevan muy bien con los niños, y los Silla Argentino se destacan en equitación.

Hoy el deporte ecuestre atraviesa un muy buen momento, y las asociaciones de criadores coinciden en que han crecido tanto en cantidad de ejemplares como de criadores y jinetes, y que eso tiene su reflejo en la calidad de la genética. Pero es un trabajo que, en cierto punto, nunca termina, y va agregando siempre nuevos mojones.

Así lo evalúa Carl Fuchs Facht, un experimentado criador que está al frente de la Asociación Argentina de Fomento Equino (AAFE), una entidad centenaria abocada a los caballos deportivos que está a cargo de la raza Silla Argentino.

Los orígenes del Silla Argentino se remontan al otro lado del Atlántico, específicamente a países como Alemania, Bélgica, Holanda y Francia, donde está la meca de los caballos de salto. Y se trata de una historia muy extensa, que permea las raíces familiares del propio Carl.

En efecto, su bisabuelo fue uno de los primeros integrantes de la asociación fundada en 1924, y estuvo entre los artífices que impulsaron la cruza de Criollos con las razas europeas. Su abuela, décadas más tarde, fue una de las principales proveedoras de ejemplares que utilizó el ejército y la policía montada, una rama que incluso se remonta a la actualidad y no sólo en este país: hay caballos Silla Argentino criados aquí que también integran las huestes de Ecuador, Perú y Brasil.

Toda esa deriva tiene su punto de llegada en el cuadro actual. “Hoy son caballos de excelencia a nivel mundial en lo que es salto, adiestramiento, prueba completa. El Silla Argentino está muy bien visto afuera y hay caballos de un nivel muy destacado que muestran el trabajo que se está haciendo con la genética”, señaló Fuchs.

Mirá la entrevista completa:

En los últimos dos años, la cantidad de criadores en la asociación creció en un 60% y superó los 300. Anualmente, se inscriben 1500 ejemplares de Silla Argentino y se está impulsando el trabajo genético con la importación de material desde Europa. A nivel deportivo, de hecho, ya hablan de “auge” y de un mercado en clara expansión.

“No hay más cupos para anotar caballos en los concursos de equitación. Todos están limitando gente porque hay muchos inscriptos, el furor es tremendo”, expresó Fuchs, quien considera a este un muy buen punto de partida para empezar a adentrarse en otros desafíos sectoriales.

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En la cría de equinos deportivos, la incorporación de genética no lo es todo. Porque no basta únicamente con tener un buen ejemplar, sino además poder darle una proyección a futuro, y eso requiere tiempo, espalda y “know how”. Son aspectos que hoy marcan desafíos dentro del sector.

“Tenemos excelentes jinetes, muy talentosos y reconocidos a nivel mundial, pero lamentablemente el inicio de nuestros caballos es nuestra pata floja. Y eso pasa porque el criador está empujado a vender el animal rápido, algo que en el resto del mundo no pasa”, señaló Carl, que considera que la falta de desarrollo temprano será un techo infranqueable para este auge sectorial.

Se trata, por ejemplo, de corregir aplomos, concentrarse en las desviaciones, o detectar malformaciones a tiempo, cuando el equino es aún joven y puede revertirlo. Si hay buenos jinetes y una genética muy competitiva, preparar a esos animales desde temprana edad antes de venderlos permitiría no sólo agregar valor, sino además evitar muertes o lesiones prematuras, y mejorar el rendimiento deportivo.

“Acá en la Argentina deberíamos traer gente de afuera que nos ayude a desarrollar caballos nuevos, que es un poco el problema que estamos teniendo. Lo que necesitamos es más equipación y más formación de caballos nuevos, eso nos va a asegurar el éxito”, evaluó el experimentado criador.

Fuente: https://bichosdecampo.com/de-las-huestes-del-ejercito-al-furor-por-la-equitacion-la-raza-silla-argentino-encuentra-nuevos-desafios-el-criador-debe-vender-rapido-y-el-desarrollo-inicial-es-nuestra-p/

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