
Estrategias para diferenciar el origen del ganado bovino: En la localidad de Pipinas se habilitará una parrilla que servirá exclusivamente carne de pastizal
La carne de pastizal, proveniente de animales que se alimentaron exclusivamente a pasto y no terminaron sus días en un corral de engorde con granos, como sucede con la mayoría de los vacunos en l...
La carne de pastizal, proveniente de animales que se alimentaron exclusivamente a pasto y no terminaron sus días en un corral de engorde con granos, como sucede con la mayoría de los vacunos en la Argentina, comienza a buscar su propio espacio. En esa lógica se inscribe la inminente apertura, en el mes de mayo, de la primera parrilla exclusivamente dedicada a este tipo de carne.
Esa propuesta gastronómica arrancará este mes de mayo en un hotel de la localidad de Pipinas, una localidad con una profusa historia que está ubicada en el Partido de Punta Indio y queda muy cerca de Buenos Aires y de La Plata, pues se llega a ella a través de la ruta provincial 36. Su principal atractivo natural es el Parque Costero del Sur, que se encuentra a la vera del Río de la Plata. El relato de los pobladores de cómo quedaron librados a su suerte tras el cierre de la Cementera Corcemar también vale mucho la pena.
La parrilla de carne de pastizal funcionará en el hotel de esa localidad que es administrado por la Cooperativa de Trabajo Pipinas Viva, y que ofrece a los visitantes una completa agenda de turismo rural y comunitario. Pertenecía a esa empresa adquirida por Loma Negra en los 90 y posteriormente cerrada, dejando al pueblo sin fuentes de trabajo.
Oriana Lezcano, integrante y presidenta de dicha cooperativa, contó que ese grupo de trabajo nació en la crisis de 2001, luego del cierre de la cementera. En dicho proceso, “el pueblo quedó totalmente con poca gente, los 3500 habitantes que había, quedaron 900, ya que la única fuente de trabajo que había era la fábrica”. Oriana es hija de dos ex trabajadores de esa fábrica que sufrieron aquella situación de quedarse con nada.
Ahora el pueblo vive de la actividad rural circundante y de diferentes emprendimientos, muchos de ellos ligados con el turismo. La cooperativa Pipinas Viva es uno de ellos, ya que son varios los vecinos que lograron reabrir el viejo hotel de la cementera para ofrecer sus servicios.
Mirá la entrevista con Oriana Lezcano:
-¿Y se mueve el turismo?
-Nuestro mayor movimiento de turistas es en el verano. Y en el invierno tratamos de juntar contingentes. Y ahora, en estas temporadas bajas, trabajamos con chicos que vienen a trabajar por acá, por la zona- contó Oriana a Bichos de Campo, que el pasado mes de abril fue invitado a la primera cena de la que será la primera parrilla exclusiva de carne de pastizal que funcionará allí mismo.
“Tenemos pensada la apertura de la parrilla en el hotel con carne de pastura natural. La idea surge para concientizar un poco sobre la comida sana, en cuidarnos un poco más a nosotros mismos”, explicó la emprendedora. La propuesta funcionará los fines de semana, todos los sábados a la noche y los domingos al mediodía.
No fue tan difícil tomar la decisión. El restaurante del hotel ya funcionaba con proveedores de la región, como la fábrica de dulce de leche Vacalín, que también está ubicada en esa zona. A pocos kilómetros de Pipinas, en el límite con el partido de Chascomús y ya sobre la ruta 11 que va a la costa, se encuentra uno de los establecimientos pioneros en la producción de carne de pastizal. Estancia La Ema pertenece a Esequiel Sack, uno de los pioneros en estos modos de producción, y será la proveedora de la carne necesaria. También participará de la movida una carnicería especializada de La Plata.
“Estamos estamos buscando información de todos lados para poder darle al cliente un buen pedazo de carne, y también explicarle por qué es esa carne y no cualquiera”, promete Oriana sobre esta experiencia, que funcionará los fines de semana en el hotel de Pipinas.
Por lo pronto, hay que estar atentos a la apertura para ir a probar.