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Facundo Etchebehere tiene algo que decir sobre el creciente debate respecto de las normas ambientales: “El agro no puede darse el lujo de ideologizar el clima”

El argentino Facundo Etchebehere, luego de trabajar muchísimos años como directivo de la multinacional de alimentos Danone, dec...

Facundo Etchebehere tiene algo que decir sobre el creciente debate respecto de las normas ambientales: “El agro no puede darse el lujo de ideologizar el clima”

El argentino Facundo Etchebehere, luego de trabajar muchísimos años como directivo de la multinacional de alimentos Danone, dec...

El argentino Facundo Etchebehere, luego de trabajar muchísimos años como directivo de la multinacional de alimentos Danone, decidió apostar fuerte a Ambition Loop, una ONG de la cual es cofundador y desde la cual se busca liderar e inspirar acciones coordinadas y transformadoras para abordar un número reducido de desafíos importantes relacionados con el cambio climático, la biodiversidad, la contaminación por plásticos, los sistemas alimentarios y el cuidado del agua. De paso por la Argentina, Facundo se mostró preocupado por el abordaje que muchas veces reciben estas temáticas de parte del sector agropecuario local y por eso nos propuso escribir estas líneas con su opinión, que compartimos con nuestros lectores:

En el mundo —y también en Argentina— pocas discusiones se han vuelto tan estériles y, al mismo tiempo, tan intensas como la ambiental. De un lado, quienes la convierten en bandera ideológica; del otro, quienes la descartan como una agenda ajena o impuesta.

En el medio, una realidad mucho más concreta: el campo ya está operando bajo condiciones que cambiaron.

Y esas condiciones no responden a ideologías.

El productor no necesita leer un informe internacional para saber que el clima es distinto. Lo ve en el ganado que sufre el estrés por calor, en los rendimientos que caen por falta de agua o por lluvias excesivas, en los suelos que pierden capacidad productiva. Lo ve también en la mayor presión de plagas y enfermedades, o en la incertidumbre creciente sobre los ciclos productivos.

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El problema es que, mientras el sistema productivo enfrenta estos cambios, el debate público sigue atrapado en discusiones que no ayudan a tomar decisiones.

La agenda ambiental no puede quedar reducida a una discusión moral. Es multidimensional, y claramente económica.

Hoy, no incorporar estas variables en la gestión es, simplemente, gestionar peor. Porque los impactos ya están acá. El estrés hídrico no es una proyección: es una restricción operativa. La pérdida de biodiversidad no es un concepto abstracto: es mayor vulnerabilidad productiva. La variabilidad climática no es una hipótesis: es volatilidad en ingresos y costos.

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A esto se suma algo aún más determinante: el mundo está cambiando las reglas de juego.

Los mercados empiezan a exigir trazabilidad, estándares ambientales y garantías sobre cómo se producen los alimentos. El financiamiento internacional —cada vez más relevante— se orienta hacia modelos productivos que integran estas variables. Y las cadenas globales de valor están redefiniendo sus criterios de compra.

Ignorar esto no es una postura ideológica. Es un error estratégico.

Argentina, en este contexto, tiene dos opciones: llegar tarde y adaptarse a lo que otros definan, o anticiparse y construir una posición competitiva propia.

La buena noticia es que sabemos cómo hacerlo.

El agro argentino ya es eficiente, tecnificado y con capacidad de innovación. Integrar variables ambientales no implica necesariamente un costo adicional: en muchos casos, mejora la productividad, optimiza el uso de recursos y reduce riesgos.

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Pero, sobre todo, abre una oportunidad.

Una oportunidad de diferenciarse en mercados cada vez más exigentes. De acceder a financiamiento en mejores condiciones. De construir sistemas productivos más resilientes frente a un entorno cada vez más incierto. En definitiva, de competir mejor.

Por eso, el verdadero problema no es el cambio climático. Es seguir discutiéndolo como si fuera un tema ideológico. Mientras tanto, el resto del mundo ya lo está gestionando como lo que es: un factor clave de competitividad.

Y en ese juego, quedarse afuera no es una opción.

Fuente: https://bichosdecampo.com/facundo-etchebehere-tiene-algo-que-decir-sobre-el-creciente-debate-respecto-de-las-normas-ambientales-el-agro-no-puede-darse-el-lujo-de-ideologizar-el-clima/

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