
Invasión china: “El secreto es cuidar al cliente y brindar servicio posventa”, explican desde Gravo, una firma que importa tractores chinos y, al igual que las marcas líderes, también repara en ese diferencial
Muchos de los tractores chinos que hoy ingresan en cantidad ni siquiera fueron diseñados al 100% en ese país. Y es que uno de los servicios que más están aprovechando los importadores es el de ...
Muchos de los tractores chinos que hoy ingresan en cantidad ni siquiera fueron diseñados al 100% en ese país. Y es que uno de los servicios que más están aprovechando los importadores es el de configurar cada modelo de forma personalizada y hasta, en muchos casos, ponerle su propia marca. Son tractores chinos, armados muchas veces a tono con las necesidades y gustos argentinos.
Eso hace que el cuadro sectorial sea mucho más heterogéneo y ya no esté tan clara la línea trazada entre los equipos de las multinacionales y los asiáticos. Y no sólo en cuanto a su calidad y potencia, sino también respecto a otros diferenciales, como el servicio posventa o el financiamiento.
Así lo ilustra el caso de Econovo, una fabricante cordobesa de larga trayectoria en el sector de los hidrocarburos y el ambiental que hace pocos meses empezó a diseñar e importar tractores chinos que luego ensambla y saca al mercado con su firma, Gravo.
“Fue una loca idea mía. Nosotros arrancamos hace 8 años atrás importando tractores de India, destinados a economías regionales, pero, cuando vimos que nuestros clientes y concesionarios exigían cada vez más potencia, tuvimos que buscar una alternativa y se nos ocurrió viajar a China”, contó a Bichos de Campo el gerente comercial de la red de concesionario de la empresa, Diego Carolini.
Fue así como vieron la posibilidad, como muchos otros importadores, de “cranear” sus tractores a medida y recibirlos listos para armar. Estructura no les faltaba, pues Econovo cuenta con una planta industrial muy importante en Oncativo, otro centro también grande en el AMBA y una red de 30 concesionarios en todo el país.
Y ahí, más que únicamente en lo mecánico, está el diferencial para insertarse en el mercado. “El secreto, más allá del tractor, es cuidar el cliente y brindarle servicio posventa. Todo el mundo puede vender tractores y maquinaria, pero lo que marca la diferencia entre una empresa y otra es cómo se trabaja cuando el cliente te necesita”, afirmó Carolini, demostrando que quizá uno de las principales ventajas competitivas de las firmas líderes también encuentra competencia.
Mirá la entrevista completa:
Formalmente, iniciaron en mayo del año pasado, por lo que las ediciones de Expoagro y Agroactiva de este año fueron el termómetro más esperado. Sólo en la muestra de San Nicolás, aseguran, vendieron 40 equipos en 3 días.
“La aceptación del tractor es excelente y hacemos mucho hincapié en la calidad. Queremos que el cliente realmente entienda que el producto chino dejó de ser el descarte y hoy el posicionamiento en el país está siendo muy bueno”, evaluó Carolini.
A diferencia de los pequeños tractores indios que traían años atrás, hoy llegan a equipos chinos de hasta 185 HP, a los que no sólo les diseñan la parte visual, sino también lo mecánico.
“Nos tomamos la molestia de hacer nosotros mismos la configuración modelo por modelo, porque buscamos marcar la diferencia y no hacer más de lo mismo. No es sólo el hecho de hacer un tractor económico, sino también brindarle comodidad al operario”, agregó.
En el sector automotriz, los autos y camionetas chinos combinan el bajo precio con muchos agregados tecnológicos. Pero no es esa la búsqueda en este caso, aseguran desde Econovo, en parte porque saben que lo ofrecido por las principales marcas del mercado es muy superior, pero también porque apuntan a un segmento que muchas veces no necesita, ni quiere, la más alta tecnología dentro de la cabina.
“Acá no dependes de un técnico que vaya con una computadora si se te rompe, porque lo hacemos a la vieja escuela. Queremos ofrecer algo rústico y sencillo, sin perder robustez ni comodidad. Hacemos un trabajo a conciencia”, afirmó Carolini.
Serán los propios consumidores los que definan si esa estrategia es o no la adecuada, y si definitivamente este tipo de maquinaria sirve y vale la pena en el agro argentino. Mientras tanto, la novedad y los bajos precios juegan a favor de los importadores como Econovo, que previendo un mayor crecimiento, planea expandir su estructura y hasta incorporar una aduana propia.