
Mal tiempo en el Servicio Meteorológico: En la previa de un apagón tecnológico, trabajadores denuncian que los van a reemplazar por estaciones automáticas, que serán insuficientes
La motosierra del gobierno nacional apuntó hacia el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y hacia allí fue. En los últimos días se conoció el despido de 140 trabajadores, entre ellos técnico...
La motosierra del gobierno nacional apuntó hacia el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y hacia allí fue. En los últimos días se conoció el despido de 140 trabajadores, entre ellos técnicos, operadores, científicos e investigadores. Por estas horas, dentro del organismo temen que los despidos sean mucho más de esos ya confirmados, aunque no hay comunicación oficial alguna al respecto. Estos 140 que comenzaron a ser notificados hoy, se suman los 47 trabajadores despedidos en marzo de 2024 y otra tanda mayor de 100 despidos más prevista para noviembre.
Es por esto que los empleados del SMN preparan para este viernes 24 un apagón tecnológico, lo que en la práctica es un paro de sus trabajadores. Durante esta jornada no habrá actividad ni servicio prestado.
El principal argumento de los trabajadores para realizar este paro tiene que ver con la reincorporación de los despedidos, algo que genera, además, un mal servicio meteorológico.
Este desguace del SMN genera, según los trabajadores, pérdida de datos en tiempo real y deterioro de pronósticos y alertas. Esto implica riesgos concretos para la vida, la economía y la soberanía. En la práctica, habrá menor capacidad de anticipar tormentas, inundaciones, olas de calor/frío y emergencias ambientales o industriales.
Además, lo que podría llegar a pasar desde ahora con un Servicio despojado de sus técnicos, es que las decisiones más inciertas en el agro, la energía, el transporte y la obra pública, según creen los propios laburantes.
Si se analiza el funcionamiento correcto del servicio, todo esto representa un colapso en territorio, ya que las estaciones están funcionando con dotaciones mínimas, donde de 3 personas queda 1, o registros incompletos (solo diurnos) y pérdida de datos nocturnos. Tampoco hay capacitación ni recambio. Según denuncian los científicos del SMN, no hay formación de nuevos técnicos ni incorporación de personal especializado, puesto que la meteorología requiere conocimiento específico: no es reemplazable improvisadamente.
Sin embargo, lo que más duele y resuena por dentro de la institución es el reemplazo de operarios por máquinas automáticas, que según explican, además de insuficientes representan un gasto mayor que la actual infraestructura con sus recursos humanos dentro.
Según se conoció, comenzó a tomar forma el proyecto de inversión pública “Adquisición de estaciones automáticas de referencia y equipos, para modernización de la Red de Observación Sinóptica del Servicio Meteorológico Nacional, Año 2026” que redactó el gobierno y está fechado en 2025.
En dicho momento se presentó un proyecto de inversión pública por un total de $1.290.426.000 destinado a modernizar la Red Nacional de Observación Meteorológica. La iniciativa, identificada bajo el número BAPIN 151803 y firmada en mayo de 2025, prevé su ejecución durante el año 2026 y abarca las 130 estaciones meteorológicas distribuidas a lo largo del territorio argentino.
El corazón del problema son las estaciones meteorológicas automáticas, conocidas en la jerga técnica como AWS (Automatic Weather Stations). Según el informe, el equipamiento con el que hoy trabaja el SMN no cumple con los estándares de exactitud ni con los criterios de redundancia que exige la Organización Meteorológica Mundial en su Guía OMM-N.º 8, edición 2020. En otras palabras: los datos que alimentan los modelos de pronóstico del país se producen con instrumental que el propio organismo califica de insuficiente.
Las estaciones automáticas que se pretenden adquirir son de dos tipos, según el ambiente climático donde operan. Las destinadas a zonas de clima extremo —regiones patagónicas, andinas y áridas donde las condiciones ambientales someten al equipamiento a exigencias excepcionales— tienen un precio unitario de $40.410.000, y se planea comprar diez unidades por un total de $404.100.000. Las de clima templado, pensadas para el centro y norte del país, cuestan $33.675.000 cada una, y se adquirirán también diez unidades, sumando $336.750.000. En conjunto, solo las estaciones automáticas insumen más de $740 millones de pesos.
Pero el gasto no termina ahí. El proyecto contempla además la compra de tres ceilómetros con canales de polarización —instrumentos que miden la altura e intensidad de la nubosidad mediante tecnología láser— a $102.372.000 la unidad, totalizando $307.116.000. Y un único láser Doppler de 532 nm con sistema de movimentación en tres dimensiones para túnel de viento, destinado a calibración avanzada de sensores, cuyo precio asciende solo a $242.460.000. La suma de todos estos ítems arroja un costo total de $1.290.426.000, que el organismo prevé ejecutar en su totalidad durante el año 2026, financiado con Tesoro Nacional y recursos propios.
El documento reconoce que los costos de operación y mantenimiento del nuevo equipamiento “no han sido dimensionados”, bajo el argumento de que estarán absorbidos por los gastos generales de funcionamiento del SMN. Una omisión que, en términos de evaluación de proyectos de inversión pública, deja sin respuesta una pregunta central: ¿cuánto costará sostener este equipamiento una vez instalado?
A eso se suma que la vida útil estimada del instrumental es de apenas cuatro años, condicionada por la velocidad de obsolescencia tecnológica del sector. Esto significa que, para 2030, el SMN podría enfrentarse al mismo problema de equipamiento desactualizado y la necesidad de una nueva ronda de inversiones millonarias. El proyecto lleva las firmas del director del SMN, Comodoro Antonio José Mauad, y del director nacional de Infraestructura Tecnológica, Lic. Pablo Loyber.
Ante este panorama, los trabajadores expresan que hay un posible negocio detrás de esta compra, ya que la intención de comprar un número reducido de estaciones automáticas sin planificación integral ni escala suficiente abre sospechas, ya que no responde a las necesidades reales del sistema.
Lo que argumentan, es que la cantidad es “totalmente insuficiente”, ya que para cubrir el país se necesitarían al menos 120 estaciones. Con 20, no se amplía la red, sino que se la achica.
Dentro del organismo aseguran que estos equipos, son automáticos y no autónomos, lo que requiere de personal capacitado para instalarlos, calibrarlos, operarlos, mantenerlos y repararlos.
Dentro del SMN, sus trabajadores aseguran que una estación automática debe convivir al menos 2 años con una convencional para garantizar calidad de datos, algo que no se está haciendo. Reemplazar estaciones sin transición ni control reduce la confiabilidad de la información meteorológica.
En definitiva, lo que sostienen los trabajadores es que la modernización no es tal, ya que “se impulsa tecnología mientras se despide al personal que la hace funcionar “, algo que redunda en debilitamiento del sistema.
A contiuación, el proyecto de Inversión Pública del gobierno para la compra de estaciones automáticas:
bapin proy inversion est. automáticas