
Olvídate que Milei (o cualquier otro presidente) vaya a recibirlos en Casa Rosada para agradecer: Los productores de granos invirtieron 14.747 millones de dólares para lograr la última cosecha récord
En los tres últimos años, los productores agrícolas argentinos invirtieron en Argentina casi los mismos volúmenes de dinero que las veintipico de iniciativas incorporadas al RIGI (Régimen de ...
En los tres últimos años, los productores agrícolas argentinos invirtieron en Argentina casi los mismos volúmenes de dinero que las veintipico de iniciativas incorporadas al RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones), que se concretarán a largo plazo, y no por ello el presidente Javier Milei (como tampoco hicieron otros presidentes) los convocó a su despacho de la Casa de Rosada para felicitarlos, como si lo hace frecuentemente con los empresarios de sectores energéticos y mineros. A ellos, saludos y grandes facilidades impositivas. A los productores, ninguneo y retenciones que perduran.
La comparación en el trato es inevitable luego de leer un nuevo estudio de los economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sobre el nivel de inversiones de los chacareros para lograr la última cosecha récord de granos y oleaginosas en la campaña 2025/26, que tantas mieles le está brindando al gobierno libertario con exportaciones también récord. Losa expertos Franco Ramseyer, Emilce Terré y Julio Calzada calcularon que sembrar la campaña 2025/26 demandó una inversión de 14.747 millones de dólares, un 6,2% más que el ciclo previo.
Si se suman los aportes del sector agrícola (ojo que aquí no se suma la inversión en ganadería ni en las economías extrapampeanas), la conclusión es que los productores “enterraron” cerca de 45 mil millones de dólares desde que arrancó el gobierno de Milei, en las últimas tres campañas, que es más o menos la misma cifra comprometida por los grandes proyectos a los que el Presidente les rinde pleitesía y colma de favores fiscales, ya que están comprendidos por el RIGI.
En el caso de este nuevo cálculo de la BCR, el análisis se centra en los costos asociados a la siembra, insumos y pulverización de los principales granos: soja (de primera y segunda), maíz (temprano y tardío), trigo, girasol, sorgo, cebada cervecera y cebada forrajera, para la campaña 2025/26, que finalmente abarcó un nivel de siembra históricamente alto, de 39,9 millones de hectáreas.
“A partir del cálculo de los costos promedio por hectárea de los principales cultivos, utilizando información de BCR-GEA y de la revista Márgenes Agropecuarios, se estima que la inversión total en siembra, pulverización e insumos para la campaña 2025/26 habría ascendido a 14.746 millones de dólares. Este nivel se ubica como el tercero más elevado de, al menos, la última década. En comparación, representa un incremento del 6,2% respecto de 2024/25 y se mantiene 6,8% por encima del promedio de los últimos cinco ciclos agrícolas”, especificó la Bolsa.
Luego, al multiplicar los costos promedio por hectárea por la superficie sembrada estimada para cada grano, con base en datos oficiales, se calcula “que los productores argentinos afrontarán un costo total de 14.747 millones de dólares durante la campaña 2025/26”.
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La inversión creció no solo por la mayor superficie sembrada sino también por el mix de cultivos. Dice la BCR que “dentro de la gruesa, fue muy destacada la siembra de maíz en el ciclo 2025/26, que marcó un máximo histórico con 11,0 millones de hectáreas, lo que habría permitido alcanzar una producción estimada en 70,5 millones de toneladas”, mientras que la soja -que implica una inversión bastante menor, registró una reducción interanual del 8% en el área, que se ubicó en 16,4 millones de hectáreas.
“El aumento en la proporción de área destinada al maíz, cultivo que, en términos generales, requiere una inversión por hectárea mayor a la del resto, tal como puede verse en el gráfico precedente, fue el principal driver detrás del incremento global de costos de la recientemente finalizada campaña. Sin embargo, este incremento se vio parcialmente compensado por una reducción interanual en el costo nacional de las siembras de soja”, confirmó el informe.
Respecto de la campaña 2024/25, el principal cambio fue que el maíz (US$ 5.670 millones) desplazó a la soja (US$ 4.742 millones) como el cultivo que más inversión concentró: el gasto en maíz subió 30,9% mientras la soja cayó 16,6%, lo que explica la mayor parte del alza neta del 6,2% en la inversión total. El girasol también presentó un aumento relevante entre campañas, del 47,7%.
La inversión total se distribuyó de la siguiente manera: US$ 3.561 M en maíz tardío, US$ 3.378 M en soja de primera, US$ 2.547 M en trigo, US$ 993 M en girasol, US$ 561 M en cebada cervecera, US$ 211 M en sorgo y US$ 24 M en cebada forrajera.