
Para reparar el canal Mones Cazón, en 9 de Julio, el gobierno de Kicillof ofreció a los productores una retroexcavadora rota, cuya reparación cuesta 30 millones de pesos
La productora agropecuaria Patricia Gorza volvió a poner en agenda la dramática situación que atraviesan decenas de productores del partido bonaerense de 9 de Julio por el colapso del canal Mone...
La productora agropecuaria Patricia Gorza volvió a poner en agenda la dramática situación que atraviesan decenas de productores del partido bonaerense de 9 de Julio por el colapso del canal Mones Cazón, una obra hidráulica clave que hoy tiene unos 70 kilómetros de paredes destruidas y provoca inundaciones permanentes, caminos cortados y campos anegados desde hace más de un año.
“Seguimos igual. Hace 14 meses ya que estamos en esta situación”, resumió Gorza al describir un escenario que se agravó tras las inundaciones del año pasado y que, según denunció, no recibió respuestas concretas por parte de la provincia de Buenos Aires.
La productora explicó que el canal Mones Cazón nace en la estación La Sofía, en el partido de Carlos Casares, atraviesa 9 de Julio y desemboca en Bragado, conectando finalmente con el sistema del río Salado. Se trata de un canal que fue ampliado entre 2001 y 2003, luego de otra gran inundación, pero que nunca recibió mantenimiento.
“Ese canal estaba diseñado para una determinada cantidad de metros cúbicos de agua, pero después le fueron haciendo un montón de canales aliviadores que desembocan todos ahí. Entonces hoy tenemos un canal muy pequeño para un caudal que no soporta”, señaló.
El problema más grave se encuentra en un tramo donde las paredes cedieron completamente. “Se rompieron el año pasado durante la inundación. Son alrededor de 70 kilómetros de rotura que hacen que el agua drene libremente por los campos, inundando todo y cortando los caminos”, describió Gorza, que forma parte de la Federación Agraria local y lidera el movimiento de Mujeres de la Ruralidad.
Las consecuencias son devastadoras para los productores de la zona. “Hoy tenemos un acceso provincial que desde marzo del año pasado es intransitable. Por ahí pasa el tendido eléctrico y es la salida de muchísimos productores”, indicó.
Gorza remarcó que la situación golpea especialmente a pequeños y medianos productores ubicados al sur del cruce de las rutas 5 y 65. “No hay grandes campos en esta zona. El impacto sobre la vida de quienes estamos acá es enorme. Las pérdidas económicas son enormes”, afirmó.
Además, contó que durante más de un año los propios productores intentaron sostener la transitabilidad de los caminos poniendo dinero de su bolsillo. “Hemos hecho un esfuerzo enorme colaborando entre todos con escombros, alcantarillas, combustible. Arreglás un camino y al mes vuelve a estar destruido porque mientras siga entrando agua de manera descontrolada es imposible sostenerlo”, lamentó.
La dirigente rural aseguró que mantuvieron reuniones con distintas áreas del gobierno bonaerense, incluso con el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, quien les prometió una solución rápida. Sin embargo, dijo que luego la respuesta de la Dirección Provincial de Hidráulica fue insólita.
“La solución que nos dieron fue decirnos que no hay recursos, que no hay maquinaria y que tenían una retroexcavadora rota. Nos dijeron que si nosotros poníamos los 30 millones de pesos para arreglarla, nos la podíamos quedar para solucionar los problemas de la zona. Es vergonzoso”, denunció Gorza.
La productora insistió en que la desesperación crece porque los pronósticos climáticos no son alentadores. “Con apenas un exceso hídrico para nosotros ya es una catástrofe. Y tenemos cero respuestas”, afirmó.
“Creo que es muy difícil para quien no lo vive tomar dimensión de lo que significa estar 14 meses sin caminos y sin poder entrar o salir de tu propiedad. Dependemos de los vecinos para movernos, no podés sacar un camión, no podés producir normalmente. Es una locura”, concluyó.