
Poroto multipropósito: La soja argentina está contribuyendo a mantener a raya el precio del gasoil y cuidar los márgenes de las compañías petroleras
La soja argentina, además de estar gravada con derechos de exportación, contribuye a subsidiar –de manera indirecta– el valor del gasoil y los márgenes de las compañías petroleras que oper...
La soja argentina, además de estar gravada con derechos de exportación, contribuye a subsidiar –de manera indirecta– el valor del gasoil y los márgenes de las compañías petroleras que operan en el país.
A pesar del anuncio de congelamiento de precios por 45 días que había realizado a comienzos de abril pasado el presidente de YPF, Horacio Marín, la empresa estatal argentina aumentó el precio de los combustibles la semana pasada. En la ciudad de Buenos Aires (CABA) el valor del gasoil común y premium de YPF en estaciones de servicio ahora es de 2197 y 2339 pesos por litro respectivamente.
Parte de ese incremento se explica por el aumento impositivo –vigente desde el pasado 1 de mayo– establecido por el decreto 302/2026, el cual, en pleno conflicto bélico de Oriente Medio, procedió a subir la carga tributaria sobre los combustibles.
A pesar del aumento del precio internacional del aceite de soja –insumo base del biodiésel en la Argentina– el gobierno procedió en abril pasado a reducir el precio del biocombustible destinado al corte obligatorio con gasoil del 7,5%.
Actualmente ese valor es de 1.808.690 $/tonelada, equivalente a 1547 $/litro (sin impuestos), que medido en divisa estadounidense representa 1,11 u$s/litro considerando el dólar divisa BNA comprador.
Para tener una referencia de cuán competitivo resulta ese precio, vale mencionar que el último informe publicado por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua de Uruguay muestra para abril pasado un precio de paridad de importación de gasoil de 46,14 pesos uruguayos por litro, equivalente a 1,14 u$s/litro.
A fines de marzo pasado el gobierno procedió a desregular de facto el mercado al permitir una mezcla de hasta un 20% de biodiésel en gasoil, es decir, hasta 12,5 puntos más que el corte obligatorio, el cual puede ejercerse de manera voluntaria por las petroleras.
Los negocios concertados en ese marco de libre competencia se están realizando con precios de compra de biodiésel inferiores a los del valor de referencia del corte (1547 $/litro), lo que contribuye a mejorar el margen de rentabilidad de las compañías petroleras.
Así es como la agroindustria en general y el complejo sojero en particular está teniendo un rol clave para que los precios de los combustibles no sigan aumentando más de la cuenta y potencien las presiones inflacionarias, además de cuidar los márgenes de la industria hidrocarburífera.