¿Qué tiene para decirle el sector yerbatero a los legisladores? “El paquete en la góndola no será posible sin este eslabón olvidadísimo”, alerta la tarefera Ana Cubilla
En la lucha que llevan adelante los productores yerbateros de Misiones, que buscan defender el precio de su materia prima, hay un eslabón menos visible que reclama tener todavía más problemas qu...
En la lucha que llevan adelante los productores yerbateros de Misiones, que buscan defender el precio de su materia prima, hay un eslabón menos visible que reclama tener todavía más problemas que los propios productores. Es el de los tareferos, aquellos que prestan los servicios de cosecha, que están muy lejos de recibir un salario digno y que son empujados a emigrar del país.
Así lo expuso Ana Cubilla, secretaria general del Sindicato Único de Obreros Rurales (SUOR), días atrás en una reunión informativa realizada en Diputados.
“Nosotros no tenemos un salario fijo sino que trabajamos por destajo. O por kilo, o por metro, o por tonelada, pero nunca por un salario y mucho menos digno. Un trabajador tiene que sacar mil kilos de esta hoja livianita, que es así a propósito para que nunca llegues a esos mil kilos. Y si el productor no puede pagar ni el gasoil, menos puede pagarle al tarefero. Entonces, dependiendo del patrón, recibimos 40, 45, 50 mil pesos por tonelada”, dijo la misionera en esa oportunidad.
En charla con Bichos de Campo, cubilla aseguró que “sin este eslabón olvidadísimo, tomar mate o tener un paquete de yerba en góndola no será posible”. Además, sostuvo que mientras el precio que paga el consumidor aumenta, el cosechero no percibe nada.
A continuación, la tarefera apuntó contra otra problemática: la corresponsabilidad gremial. “Es algo que pagan las patronales, es la seguridad social que sale de la producción. La hoja verde sale del yerbal, y al momento de llegar a la industria, ese kilo hace “clink caja” y 41 pesos salen. Se paga sí o sí pero que no vuelve. No está en la obra social que es Osprera, no está en el registro que es Renatre. Viene a Buenos Aires, a una caja. Entonces es tramposa”, indicó.
-Mencionaste que por este combo de cuestiones muchos cosecheros emigran hacia Brasil. ¿Cómo se vive eso?- le preguntamos.
-El presidente nos dijo que no nos íbamos a morir de hambre, que algo íbamos a hacer, y esto es lo que nos salió. Primero se va el marido, deja la familia, y luego se va la familia entera. Sufrir el desarraigo es muy triste. El desarraigo es muy feo, es dejar tu familia, es dejar tus amigos, es dejar todo en el lugar donde te tocó nacer y te tocó vivir.
-¿Las condiciones allá son mejores?
-Allá se paga mejor porque se paga por salario, tiene otro sistema de pago, pero también es poco. La diferencia está en que las condiciones laborales: te dan la casa, no te cobran la comida. Entonces esos 50.000, 60.000 pesos te quedan libres.
-En la reunión en Diputados planteaste que no se iban a volver a Misiones con un mejor precio para la yerba. ¿Qué te empuja a venir hasta Buenos Aires para volverte, lamentablemente, en las mismas condiciones?
-El espíritu de lucha que tenemos. No tenemos que bajar los brazos porque la yerba es nuestra, porque la producción es nuestra, porque amamos nuestra tierra, nuestra provincia y nuestro país. Y pareciera que los que están gobernando hoy no están ni en el país ni visitan nuestra provincia. Muchos no saben lo que significa y por eso trajimos las hojas.