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¿Quién es Suzano? Otro gigante brasileño que maneja 2,9 millones de hectáreas y lidera la producción mundial de pasta de celulosa

Suzano es la mayor productora mundial de celulosa de eucalipto, con una capacidad instalada de 13,4 millones de toneladas anuales y una superficie forestal bajo gestión de aproximadamente 2,9 mill...

¿Quién es Suzano? Otro gigante brasileño que maneja 2,9 millones de hectáreas y lidera la producción mundial de pasta de celulosa

Suzano es la mayor productora mundial de celulosa de eucalipto, con una capacidad instalada de 13,4 millones de toneladas anuales y una superficie forestal bajo gestión de aproximadamente 2,9 mill...

Suzano es la mayor productora mundial de celulosa de eucalipto, con una capacidad instalada de 13,4 millones de toneladas anuales y una superficie forestal bajo gestión de aproximadamente 2,9 millones de hectáreas en Brasil. La compañía, que nació hace más de un siglo como un pequeño negocio familiar dedicado a la venta de papel, se convirtió en uno de los principales grupos forestales e industriales del mundo. En 2025 facturó 50.116 millones de reales, equivalentes a unos 9.000 millones de dólares, y comercializó más de 14 millones de toneladas de celulosa, papel y otros productos.

Su actividad abarca prácticamente toda la cadena productiva, desde los viveros forestales y el cultivo de eucaliptos hasta la fabricación de celulosa, papel, cartón y artículos de higiene. Buena parte de esa producción se destina al mercado internacional, donde abastece a industrias que utilizan la fibra vegetal como materia prima para elaborar envases, papeles y productos sanitarios. Para sostener semejante volumen de operaciones, el grupo desarrolló una extensa estructura forestal, industrial y logística que fue creciendo a lo largo de distintas generaciones de una misma familia.

La historia comenzó en 1924, cuando Leon Feffer, un inmigrante ucraniano que se había establecido en Brasil, puso en marcha un negocio de comercialización de papel. Cinco años después incorporó una imprenta y una pequeña fábrica de bolsas, mientras que las dificultades para importar durante la Segunda Guerra Mundial lo llevaron a apostar por la producción local. Para financiar ese proyecto vendió sus bienes, incluida la casa familiar, y en 1941 inauguró su primera fábrica en el barrio de Ipiranga, en San Pablo.

Con el negocio industrial en marcha, la siguiente generación comenzó a buscar alternativas para reducir la dependencia de las materias primas tradicionales. Durante la década de 1950, Max Feffer, hijo del fundador, impulsó investigaciones para aprovechar la fibra de eucalipto en la fabricación de papel, una posibilidad especialmente atractiva por las condiciones que ofrecía Brasil para el cultivo de esa especie forestal.

En 1955, la familia adquirió una fábrica en la ciudad de Suzano, en el estado de San Pablo, donde instaló una planta piloto. Al año siguiente comenzó a producir celulosa de eucalipto y, en 1961, alcanzó un hito para la industria al convertirse en la primera compañía del mundo en fabricar papel y celulosa utilizando exclusivamente esa fibra a escala industrial.

El desarrollo de esa tecnología abrió nuevas posibilidades de crecimiento. A diferencia de otras especies utilizadas por la industria papelera, el eucalipto presenta ciclos de crecimiento relativamente cortos en Brasil, lo que permite obtener grandes volúmenes de madera por hectárea y abastecer de manera continua a las fábricas.

Con esa ventaja productiva, la empresa amplió sus instalaciones y comenzó a buscar clientes fuera del país. En 1964, la Argentina figuró entre sus primeros destinos de exportación, mientras que durante la década siguiente sus productos también llegaron al mercado europeo.

La investigación forestal continuó acompañando la expansión. En 1984, la firma incorporó técnicas de micropropagación vegetal para reproducir árboles seleccionados por sus características productivas y, posteriormente, avanzó en biotecnología mediante la adquisición de FuturaGene, especializada en investigación genética forestal. Estas inversiones contribuyeron a mejorar los rendimientos de las plantaciones y garantizar el suministro de madera a una industria que demandaba volúmenes cada vez mayores.

Actualmente, el grupo administra alrededor de 2,9 millones de hectáreas, de las cuales 1,7 millones corresponden a plantaciones forestales. El resto comprende otras superficies vinculadas con la gestión de sus propiedades, incluidas áreas de conservación ambiental.

Sobre esa base funciona una estructura industrial integrada por 16 unidades productivas, incluida su participación en Veracel, una empresa conjunta con Stora Enso que produce celulosa en Bahía. Las instalaciones se concentran principalmente en Brasil, aunque la compañía también cuenta con operaciones en Estados Unidos y desarrolla actividades vinculadas con la fabricación de papel, cartón y artículos de higiene.

La escala de sus operaciones también se refleja en el empleo y en su presencia comercial. Según los últimos datos anuales disponibles, cuenta con 22.235 trabajadores directos y otros 32.844 vinculados con empresas contratistas, principalmente en tareas forestales, industriales y logísticas. A su vez, comercializa sus productos en más de 100 países y dispone de una red de distribución que incluye centros logísticos y terminales portuarias en Brasil y el exterior, fundamentales para movilizar millones de toneladas de producción hacia sus principales mercados.

Una parte importante de ese crecimiento estuvo vinculada con las adquisiciones de otras compañías del sector. El movimiento más significativo se concretó en 2019, cuando finalizó la integración con Fibria, una de las principales productoras brasileñas de celulosa, que había surgido diez años antes de la combinación de Aracruz Celulose y Votorantim Celulose e Papel. La operación reunió grandes instalaciones industriales, plantaciones forestales y estructuras comerciales, y consolidó a Suzano como la mayor productora mundial de celulosa de eucalipto.

A esa expansión se sumaron nuevas inversiones para aumentar la capacidad de procesamiento. La más importante fue el Proyecto Cerrado, desarrollado en Ribas do Rio Pardo, en el estado de Mato Grosso do Sul, donde en 2024 inauguró una fábrica con capacidad para producir aproximadamente 2,55 millones de toneladas de celulosa por año. El establecimiento demandó una inversión anunciada de 22.200 millones de reales y requirió el desarrollo de infraestructura forestal y logística para garantizar tanto el abastecimiento de madera como el transporte de la producción. Su puesta en funcionamiento permitió ampliar la escala de un complejo industrial que ya tenía presencia en Bahía, Espírito Santo, Maranhão, Mato Grosso do Sul y San Pablo, entre otros estados.

El impacto de esas inversiones se reflejó en los volúmenes comercializados durante 2025. De acuerdo con su balance anual, la empresa vendió 14,2 millones de toneladas de productos, un 15% más que en 2024, de las cuales 12,49 millones correspondieron a celulosa y 1,71 millones a papel y otros productos incluidos en ese segmento. Los ingresos netos crecieron un 6%, aunque el mayor nivel de actividad no alcanzó para evitar una reducción de la rentabilidad, afectada por la evolución de los precios internacionales de la celulosa.

En ese contexto, el EBITDA ajustado retrocedió un 9%, hasta 21.736 millones de reales, mientras que el margen pasó del 50% al 43%. La compañía terminó el ejercicio con una ganancia neta de 13.438 millones de reales, después de las pérdidas registradas en 2024, un resultado en el que tuvieron incidencia los movimientos financieros y cambiarios. De esta manera, el crecimiento de la producción convivió con un escenario de menores márgenes, una situación que también se reflejó en los números del año siguiente.

Durante el segundo trimestre de 2026, las ventas volvieron a mostrar una caída frente al mismo período del año anterior. Entre abril y junio, el grupo comercializó 2,9 millones de toneladas de celulosa, un 11% menos que en 2025, y otras 406.000 toneladas de papel y productos asociados. La facturación alcanzó 11.590 millones de reales, con una baja interanual del 13%, que la compañía atribuyó principalmente a los menores volúmenes comercializados y a la depreciación del dólar frente al real. Esos factores fueron parcialmente compensados por una mejora del 8% en el precio promedio de exportación de la celulosa.

Mientras enfrentaba ese escenario, la empresa continuó avanzando en una estrategia de expansión hacia el negocio de productos de higiene, un segmento en el que comenzó a ganar mayor presencia a partir de sus acuerdos con Kimberly-Clark. En 2023 había adquirido las operaciones brasileñas de papel tissue de la multinacional estadounidense, una compra que incorporó marcas como Neve y reforzó su participación en el mercado de consumo masivo.

La relación entre ambas compañías dio lugar a una nueva operación en julio de 2026, cuando Suzano concretó la adquisición del 51% de Arbex, una empresa conjunta creada para administrar parte de los negocios internacionales de productos de higiene de Kimberly-Clark. La transacción implicó un desembolso de 1.300 millones de dólares y permitió incorporar una estructura de 22 fábricas distribuidas en 14 países, dedicadas a la producción y comercialización de papel higiénico, pañuelos descartables y otros artículos sanitarios. La multinacional estadounidense conservó el 49% restante de la sociedad.

El acuerdo también contempla la transferencia de determinadas marcas regionales y licencias para utilizar nombres internacionales como Kleenex y Scott en los mercados incluidos en la operación. Con esta incorporación, el grupo brasileño amplió su presencia en el negocio de productos terminados y sumó nuevas instalaciones industriales y canales de comercialización fuera de Brasil, en una actividad cuya demanda presenta características diferentes a las de la celulosa vendida como materia prima.

Las inversiones y adquisiciones realizadas durante los últimos años también dejaron su huella en la estructura financiera. Al cierre de junio de 2026, la deuda neta alcanzaba los 12.800 millones de dólares, un 2% menos que en el trimestre anterior, aunque la relación entre deuda neta y EBITDA ajustado de los últimos doce meses había aumentado a 3,4 veces, frente a 3,1 veces un año antes. Ante ese escenario, la compañía fijó como objetivo reducir el endeudamiento neto a 11.000 millones de dólares y llevar el nivel de apalancamiento por debajo de 2,5 veces durante 2027 y 2028.

Después de más de un siglo de crecimiento, el desafío de Suzano pasa ahora por mejorar la rentabilidad de sus operaciones y reducir el peso de la deuda, mientras integra las fábricas y los negocios incorporados en su última adquisición. La evolución de los precios internacionales de la celulosa, la demanda de sus principales mercados y los resultados de su expansión hacia productos de higiene serán determinantes para los próximos años.

Fuente: https://bichosdecampo.com/quien-es-suzano-otro-gigante-brasileno-que-maneja-29-millones-de-hectareas-y-lidera-la-produccion-mundial-de-pasta-de-celulosa/

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