
Se levantó el bloqueo de transportistas y comenzaron a ingresar (¡por fin!) camiones al Puerto de Quequén
Finalmente se levantaron esta tarde los bloqueos de transportistas que impedían desde el pasado 7 de abril el ingreso de camiones a las terminales del Puerto de Quequén (Necochea). El conf...
Finalmente se levantaron esta tarde los bloqueos de transportistas que impedían desde el pasado 7 de abril el ingreso de camiones a las terminales del Puerto de Quequén (Necochea).
El conflicto resultaba insostenible porque, luego de destrabarse el bloqueo transportista en la zona de influencia de Bahía Blanca, esa terminal portuaria comenzó a recibir gran parte de las operaciones que, por cuestiones logísticas y comerciales, corresponderían en condiciones normales al Puerto de Quequén.
A partir de esta tarde se reinició el ingreso de camiones a las terminales de Quequén, procedimiento que debe agilizarse para poder cumplir con los embarques programados que no pudieron realizarse en fecha, la mayor parte de los cuales corresponden a maíz, trigo y cebada.
La situación se tornó tan desesperante que el pasado 21 de abril los representantes sindicales de los gremios agroindustriales y portuarios de la zona de Necochea enviaron una carta al ministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires, Martín Marinucci, para solicitar que restablezca la posibilidad de trabajar en la región.
La interrupción de recibo de mercadería en plena cosecha de maíz provocó un “embotellamiento” logístico considerable en la zona de operaciones de los puertos de Quequén, lo que resulta por demás oneroso, ya que cada día de espera adicional de un buque por sobre la fecha programada representa una abultada penalización económica.
En ese marco, el Puerto de Quequén registra a la fecha quince buques en rada, uno de los cuales permanece desde el pasado 22 de marzo a la espera de poder ingresar para cargar 40.000 toneladas de semilla de girasol con destino a Bulgaria.
Además, hay otros nueve buques anunciadas por llegar al Puerto de Quequén en los próximos días, lo que implica que la gestión de carga de los barcos en espera debe agilizarse para evitar que el problema se agrave.