Agro Escuchar artículo

Siete meses en baja y sin señales de piso: Caen los precios de la hacienda para faena y también de la invernada

Las cotizaciones ganaderas siguen en baja. En marzo de este año se alcanzaron los máximos históricos, pero desde entonces se impuso en el negocio la realidad macroeconómi...

Siete meses en baja y sin señales de piso: Caen los precios de la hacienda para faena y también de la invernada

Las cotizaciones ganaderas siguen en baja. En marzo de este año se alcanzaron los máximos históricos, pero desde entonces se impuso en el negocio la realidad macroeconómi...

Las cotizaciones ganaderas siguen en baja. En marzo de este año se alcanzaron los máximos históricos, pero desde entonces se impuso en el negocio la realidad macroeconómica y social, y sus efectos se reflejaron en los valores de la hacienda, que comenzaron a retroceder de forma continua y marcada.

En octubre, el novillo en el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG) alcanzó un precio promedio de 4.110 pesos por kilo vivo; los novillitos, de 4.475 pesos; y las vaquillonas, de 4.170 pesos. Esto implica una caída, en términos nominales, de 7% para novillos, de 8% para novillitos y de 10% para vaquillonas. Si se le suma la inflación, la baja es todavía mucho mayor.

El consumo no tracciona, el poder de compra del salario se achicó notablemente y hay otras alternativas al alcance de los consumidores mucho más baratas, como el cerdo y el pollo, que guardan una relación de 2 a 1 con la carne vacuna. Hay cortes, como la bondiola, que se consiguen a 10.000 pesos, menos de la mitad de lo que vale un kilo de carne vacuna. También hay ofertas de pechugas de pollo imbatibles: 2 kilos por poco más de 20.000 pesos.

“Cambio de tendencia”: Un informe oficial advierte sobre la caída de la rentabilidad en los diferentes eslabones ganaderos, con cierto “alivio” para los frigoríficos

Esta combinación de factores complica la mejora del valor del ganado, a pesar de la caída en la faena y de la mayor reducción de la oferta para el mercado interno, consecuencia de que la exportación se queda con el 35% de lo que se produce.

Las exportaciones de carne vacuna están creciendo de forma sostenida este año. En los dos últimos meses rondaron las 90.000 toneladas y crecieron 8% en lo que va del año.

Eso fue apalancado por los altos precios de la carne, que aumentaron 75% en los últimos dos años, pero la competitividad es muy fina porque el tipo de cambio no acompaña a la inflación de la economía y de los costos industriales.

Esa situación, acompañada de una mayor oferta de novillos que este año se dio por la necesidad de agregarle valor a la hacienda, está manteniendo los precios de los novillos en 7.900 a 8.100 pesos por kilo en gancho. Pueden darse mejoras eventuales, por caso, cuando llegan los rabinos a hacer la faena kosher, pero es siempre una suba menor y circunstancial. Esa estabilidad significa una caída real del ingreso de los productores.

A esto se suman otras cuestiones que castigarían los precios. Los frigoríficos ya alertaron a los productores que los novillos que no cumplan con los requisitos exigidos por el reglamento antideforestación de la Unión Europea sufrirán castigos en sus precios, ya que su carne se deberá destinar a mercados de menor valor, según vienen indicando los industriales.

La caída real de las cotizaciones del ganado para el consumo y la exportación está pegando en las de los terneros de invernada, que llegaron a tener un diferencial de compraventa de 50%. Esa brecha es insostenible para los que engordan hacienda, muchos de ellos industriales de la carne. Por eso, sus precios también se derrumbaron.

¿Por qué se frenó la carne y cayó el valor de la hacienda? “Se agotó la capacidad de convalidar precios”, explica el consultor Ignacio Iriarte, que apunta a la caída del poder adquisitivo

Si durante la zafra, cuando todo era euforia y optimismo, se convalidaron precios de los terneros entre los 6.800 y 7.300 pesos, hoy esos vacunos se negocian entre 6.000 y 6.300 pesos. La caída nominal de esta categoría, es decir, en el valor de la producción de la cría vacuna, es de por lo menos 10%. La ganadería de cría, tal como lo señaló un reciente informe oficial, alcanzó niveles de rentabilidad extraordinarios, pero desde noviembre su resultado económico está en baja y con pocas perspectivas de que se revierta la tendencia en el corto plazo.

Fuente: https://bichosdecampo.com/siete-meses-en-baja-y-sin-senales-de-piso-caen-los-precios-de-la-hacienda-para-faena-y-tambien-de-la-invernada/

Comentarios
Volver arriba