
“Somos los estúpidos fiscales”: El duro diagnóstico de Omar Príncipe, de Bases Federadas, sobre un campo que habla de producción pero se olvida de los productores
Cuando el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, ...
Cuando el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, pidió semanas atrás que el público aplaudiera al gobierno y que el campo le pusiera “flow” a este presente, volvió a demostrar, una vez más, que hay cierta miopía en el gobierno respecto de las necesidades del sector. Aquellas que exceden a las rebajas de retenciones, que igualmente no dejan de ser muy deseables y dignas de aplaudir.
El diagnóstico que hacen desde Bases Federadas es que hay “luchas quijotescas” que vale la pena dar, aún cuando no entren en la mesa chica. Porque son los reclamos, aseguran, de los pequeños y medianos productores, un segmento en crisis.
En un comunicado publicado las últimas horas, la entidad se refiere a la “entrega del país” por parte del gobierno y responsabilizan directamente al “silencio de la dirigencia agraria nacional” en temas muy sensibles para la producción -como semillas, tierras o agua-. Ante tamaños señalamientos, era necesaria una entrevista con el presidente de la entidad, Omar Príncipe, quien fuera también presidente de la Federación Agraria hace más de una década pero consideró emigrar y fundar otra entidad.
“La Mesa de Enlace no representa los intereses de todo el sector productivo, especialmente de los pequeños y medianos chacareros. Y la falta de políticas públicas es la causa de nuestra desaparición”, evaluó el dirigente.
Y es que, más allá de la agenda, desde Bases Federadas insisten en que el problema es anterior, es la invisibilización de ese segmento y la despersonalización del sector. “Se habla del campo y de producción, pero no se habla de productores, agricultores y chacareros”, lamentó Príncipe, que considera que no es fortuito, sino la condición necesaria para avanzar hacia un proceso de concentración.
“No es un problema nuevo y de hecho los gobiernos anteriores no lo han sabido reconocer. Pasó con el kirchnerismo, que nunca entendió la cultura chacarera, ni supo diferenciar a los productores chicos y medianos”, apuntó también el dirigente.
Ya habían reclamado por la apertura de importaciones, por el ajuste en organismos agropecuarios clave y por la crisis de las economías regionales. Pero la entidad asegura que ahora se profundiza la “pérdida de soberanía” con los proyectos en los que está trabajando el gobierno.
Uno de ellos es la tan ansiada modificación de la Ley de Tierras, que flexibiliza su compra por parte de inversores extranjeros, y se suma a los beneficios impositivos encuadrados en el régimen de incentivo a las grandes inversiones (RIGI).
“Para que venga un fideicomiso o un pool de siembra ni siquiera les preguntan de dónde sacan los dólares, pero cuando un chacarero le quiere comprar la parte del campo a su hermano, por ejemplo, no lo puede hacer”, lamentó el dirigente.
Y agregó: “El mismo presidente dice que los los evasores son héroes, pero nosotros somos los estúpidos fiscales que pagamos los impuestos y no tenemos ningún beneficio”.
Tampoco pasó por alto el tema semillero. La adhesión al UPOV 91, asegura Príncipe, “no es siquiera una idea original del gobierno de Milei, sino una imposición de Estados Unidos”. Y es un conflicto que ahora recrudece con la reciente decisión de endurecer los controles para avanzar sobre el “uso propio”.
“Es una contradicción constante. Casi en paralelo que el jefe gabinete entra al régimen de inocencia fiscal, a nosotros nos dicen que los mismos particulares ahora pueden venir este medirnos nuestra semilla y agregarnos un costo extra. Por eso somos los estúpidos fiscales de Argentina”, insistió el dirigente.
Volviendo a aquel fatídico discurso de Iraeta en el congreso Maizar, se percibe entonces por qué hay un sector que se niega a aplaudir al gobierno, aún cuando ha decidido enfocarse en una de las medidas macro más demandadas, como lo es la rebaja de derechos de exportación.
“El único reclamo que le he escuchado a la sociedad rural son las retenciones, pero no es la única política pública. Y lo ilustra un sencillo ejemplo: hay retenciones cero para la lechería y para las economías regionales, pero no tienen rentabilidad y están en quebranto”, afirmó el titular de Bases Federadas.