
“Tenemos que decir lo que está pasando”: Santiago Nazar, productor de la estepa, advirtió que la Patagonia necesita políticas de largo plazo para no resignar su potencial ganadero
Detrás de la postal cordillerana y del movimiento que volvió a mostrar la última edición de la Exposición Rural de Bariloche, Santiago Nazar sostiene que el verdadero valor de estos encuentros...
Detrás de la postal cordillerana y del movimiento que volvió a mostrar la última edición de la Exposición Rural de Bariloche, Santiago Nazar sostiene que el verdadero valor de estos encuentros no pasa solamente por exhibir animales o reunir productores, sino por abrir una discusión más profunda sobre el presente y el futuro de la producción patagónica.
Nazar, productor ovino y bovino de la zona de Mencué y expresidente de la Sociedad Rural de Bariloche, recordó que la muestra volvió a realizarse en 2014 después de varios años sin actividad, y explicó que desde entonces se buscó que la exposición recuperara un rol más amplio dentro del sector.
“Acá tratamos de demostrar lo que se produce, aparte de tener nuestra propia feria, nuestra propia ronda de negocios. Hay también una ronda política, una ronda de lobby que no se reduce a tratar con los funcionarios de turno, sino con la sociedad. Que la sociedad sepa cuál es la importancia de lo que estamos haciendo”, explicó.
Para Nazar, en una actividad que se desarrolla lejos de los grandes centros urbanos, uno de los principales desafíos sigue siendo acercar la realidad del campo a quienes toman decisiones desde las ciudades. “El trabajo nuestro es en estrecho contacto con la naturaleza, y la mayoría de los votantes están en las ciudades, donde la naturaleza no tiene mucha llegada. Entonces, es muy importante compartir lo que nosotros vivimos”, señaló.
Su planteo parte de una realidad productiva exigente. En la estepa rionegrina, donde trabaja a unos 1.200 metros de altura, las precipitaciones apenas alcanzan los 200 milímetros anuales en los mejores años, una condición que vuelve mucho más complejo sostener sistemas ganaderos eficientes.
En ese contexto, Nazar también cuestionó la reciente flexibilización de la barrera sanitaria patagónica y consideró que la medida terminó teniendo un impacto menor al prometido. “Ocurrió lo que nosotros decíamos, que el asado bajó por un par de meses y ahora tiene el mismo precio que antes, con lo cual la barrera esta se flexibilizó para beneficiar a un supermercado”, afirmó.
Aunque reconoció que el debate público se concentró en el precio de la carne, insistió en que el aspecto sanitario no debería quedar relegado. “Los brotes no son algo lento, los brotes son algo muy rápido. Entonces esto no es un tema sin importancia”, advirtió.
Frente a eso, planteó que el país debería pensar una estrategia más ambiciosa para agregar valor a la producción nacional. “Está toda la posibilidad de declarar la Argentina libre de aftosa. Y entonces tener una zona buffer en todas las partes de los países limítrofes al norte. De esa manera ellos tendrían la misma situación sanitaria que tienen ahora y el país empieza a aumentar su valor agregado”, sostuvo.
Mirá la entrevista completa con Santiago Nazar:
Más allá de la coyuntura sanitaria, Nazar cree que la Patagonia todavía conserva una ventaja diferencial que no está siendo plenamente aprovechada: la posibilidad de producir carne en sistemas naturales.
“Nosotros somos muy buenos produciendo carne a pasto, carnes sobre espacios naturales, y eso tenemos que hacerlo valer. Eso es una forma de darle valor agregado, y es algo que otros países no pueden hacer”, explicó.
En su visión, la discusión tampoco debería reducirse a elegir entre exportación o mercado interno, una lógica que considera equivocada para una región con fuerte identidad productiva y turística. “Necesitamos todos los mercados abiertos. Eso es libertad. Y hay un mercado interno que también tiene que estar abierto”, dijo.
Nazar entiende que en zonas como Bariloche, donde la producción convive con el turismo, existe además una oportunidad concreta para capturar mayor valor dentro del propio territorio. “Los que van de vacaciones les gusta comer bien”, resumió al explicar que la ganadería regional puede integrarse mejor con la gastronomía local.
Sin embargo, dejó en claro que el sector también necesita asumir una responsabilidad propia en esa discusión. “Los productores no nos podemos achicar esperando que los políticos nos resuelvan todo. Nosotros tenemos que estar presentes expresándonos y diciendo qué es lo que está pasando, porque de esa manera las cosas avanzan”, afirmó.
Y cerró con una advertencia sobre el riesgo de seguir perdiendo escala en una región que todavía tiene margen para crecer. “Nuestra producción es chiquitita y apenas se alcanza para el mercado interno, cuando en realidad tenemos un potencial de ventajas comparativas para tener el mercado interno y el externo también”, concluyó.