
“Tres empanadas”: Cercano al presidente Milei, el analista Salvador Di Stéfano afirma que están dadas las condiciones para bajar las retenciones y espera una mejora significativa del valor del dólar
El analista económico Salvador Di Stéfano aseguró que el productor agropecuario está reteniendo sus ventas de soja porque percibe que se están alineando factores que podrían mejorar fuertemen...
El analista económico Salvador Di Stéfano aseguró que el productor agropecuario está reteniendo sus ventas de soja porque percibe que se están alineando factores que podrían mejorar fuertemente el valor de ese cultivo hacia fines de año.
Por un lado, el analista -que tiene diálogo frecuente con el presidente Javier Milei y su equipo económico- cree que están dadas las condiciones para que bajen las retenciones. Además considera que habría una aumento significativo del valor del dólar. También dijo a Bichos de Campo que en los próximos meses podrían bajar costos de fletes y fertilizantes y que se contará con tasas de interés negativas frente a la inflación.
“Claramente el productor está vendiendo maíz y trigo y guardando la soja”, resumió Di Stéfano al analizar el comportamiento comercial del agro. Según explicó, sobre una cosecha esperada de 50 millones de toneladas de soja apenas se comercializaron 5,3 millones, mientras que en maíz y trigo el ritmo de ventas es mucho mayor.
El economista sostuvo que el productor “es alcista” en soja y considera que el precio actual no refleja todo el potencial del mercado.
“Los exportadores hoy están pagando soja por debajo de la capacidad de pago y eso no le gusta al productor. En cambio, en maíz y trigo están pagando por encima de la capacidad de pago”, indicó.
Pero el principal punto de su análisis pasa por la expectativa de una reducción gradual de los derechos de exportación, actualmente del 24% para la oleaginosa y de menos del 10% para los cereales. Allí fue donde Di Stéfano trazó un posible cronograma que, aclaró, responde a una “intuición personal” basada en las señales del Gobierno.
“Si el presidente tuviera un modus operandi similar al de los últimos meses, podría bajar 2% de las retenciones en julio, en el discurso de la Rural, otros 2% a fin de año y otros 2% en Expoagro”, es decir en marzo de 2027, proyectó.
Bajo esa hipótesis, la soja pasaría del actual 24% al 18% en un año, mientras que maíz y trigo podrían reducir tres puntos sus alícuotas. “Estamos hablando de una baja total de 6 puntos para la soja y 3 puntos para maíz y trigo”, detalló.
Para Di Stéfano, ese recorte tendría un impacto enorme en los ingresos del productor. “Si vos hacés 6% menos de retención en soja estamos hablando de valores de 370 a 380 dólares. Es un 13% más caro que el valor actual. No está feo esperar todo ese tiempo para buscar un 13% más en dólares”, afirmó.
El analista consideró además que el costo fiscal de una rebaja gradual sería perfectamente manejable para el Ejecutivo. “Hoy el Gobierno tiene un superávit fiscal de alrededor de 1,4 puntos del PBI y los derechos de exportación recaudan 0,9 puntos del PBI. Pero una baja parcial como la que estoy planteando es una parte menor de todo eso”, explicó.
Incluso relativizó el impacto de ese esquema potencial sobre las cuentas públicas. “Seis puntos de baja en soja y tres puntos en maíz y trigo son tres empanadas. Tampoco es una gran baja”, ironizó.
A su entender, el Gobierno tiene incentivos políticos y económicos para avanzar en esa dirección. “Los derechos de exportación son un impuesto distorsivo y el Gobierno tiene la obligación de sacarlo porque lo prometió en campaña”, remarcó.
Di Stéfano advirtió además que una reducción de retenciones provocaría un “reseteo” completo del negocio agropecuario. “Cambian los alquileres, cambian los precios relativos entre cultivos, cambia el negocio del tambero, del productor agrícola y del dueño del campo. Todo se reconfigura”, señaló.
Por eso insistió en que los productores deben empezar a planificar con anticipación. “Si yo hoy le recomiendo a alguien vender soja y después bajan 6 puntos las retenciones y el dólar pasa de 1.400 a 1.800 pesos, me llena la cara de dedos”, graficó.
El otro eje de su análisis es justamente el tipo de cambio. El economista consideró que el Gobierno es el principal interesado en sostener un dólar más alto. “Si el Gobierno no hubiese comprado más de 7.000 millones de dólares, hoy el dólar estaría en 1.000 pesos”, sostuvo.
Según explicó, el tipo de cambio podría ubicarse entre 1.700 y 1.800 pesos hacia fin de año, acompañando o incluso superando levemente a la inflación. “Hoy creo que el dólar va a caminar al lado de la inflación y, si aparece algún evento no deseado, puede subir un poquito más”, indicó.
Entre los factores que podrían presionar sobre el mercado cambiario mencionó la demanda de dólares por el Mundial, las vacaciones, la recomposición de stocks de importadores y el proceso electoral de 2027. “El Gobierno está haciendo un esfuerzo enorme por mantener el tipo de cambio en torno de 1.400 pesos, pero va a haber más demanda de dólares”, advirtió.
En ese contexto, defendió la decisión de muchos productores de retener soja como cobertura frente a un escenario de mejora de precios relativos. “La tasa de interés hoy es negativa contra la inflación. Entonces, si el dólar puede subir y además pueden bajar retenciones, ¿qué incentivo tengo para vender soja hoy? Ninguno”, resumió.
También vinculó esa estrategia con la fuerte venta de silobolsas y las dificultades de la exportación para originar mercadería. “Los exportadores dicen que no consiguen soja y que tienen que pagar más para que les vendan”, comentó.
Respecto del trigo, Di Stéfano recomendó vender la posición julio, debido a que la diferencia con el disponible arroja una tasa implícita en dólares cercana al 25% anual. A la vez, alentó a sembrar trigo pensando en la soja de segunda y en un eventual escenario de menores retenciones. “Si la soja de segunda viene con baja de retenciones, probablemente ganes plata”, concluyó.