Tres preguntas claves a Senasa para saber qué sucedió después de que Argentina reconociera sus primeros casos de Scrapie en ovinos
El pasado 11 de abril, es decir hace ya casi un mes, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) reconoció que la Argentina había sufrido tres casos de Scrapie, una enferme...
El pasado 11 de abril, es decir hace ya casi un mes, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) reconoció que la Argentina había sufrido tres casos de Scrapie, una enfermedad de los ovinos también conocida como tembladera o prúrigo lumbar, muy peligrosa porque es la encefalopatía que dio origen al mal de las vacas locas.
La situación sanitaria no era crítica, porque los tres casos se habían detectado en reproductores ovinos importados desde Paraguay entre 2021y 2022, y que habían fallecido en 2025. Por lo tanto, no se trataba de una epidemia ni nada parecido. Pero la Argentina perdió el estatus de “país libre” y eso trajo consecuencias graves para el comercio de ovinos y sus derivados.
La actividad más afectada, con claridad, es la exportación de carne ovina desde la Patagonia, que se ve impedida de exportar a la Unión Europea y otros destinos hasta tanto no se resuelva la aplicaciones de nuevos protocolos sanitarios. Los certificados que antes decían “esta mercadería proviene de un país libre de Scrapie” ahora deben asegurar que la carne llegue desde una “zona libre”. Pero ese cambio en las reglas debe ser aceptado por los compradores, a partir de una negociación entre las Cancillerías que comenzó a demorarse.
También se ven sumamente afectadas las cabañas de reproductores ovinos que siguen intervenidas por el Senasa, ya que allí se registraron los tres casos.
En este contexto, Bichos de Campo realizó tres preguntas para actualizar la situación respecto de esta enfermedad novedosa:
-Después de la detección de Scrapie, sabemos que Senasa y Cancillería están proponiendo a los diferentes mercados un criterio diferente para poder continuar con el comercio, incluyendo una leyenda en los certificados que asegure que los productos vienen de un establecimiento libre y no ya de un país libre. ¿Es cierto esto?
-Las recomendaciones internacionales para el comercio, que en materia de sanidad animal están bajo la órbita de Organización Mundial de Sanidad Animal, (OMSA), contemplan herramientas útiles para que los países puedan continuar y sostener los mercados, aun cuando existan cambios en su situación sanitaria.
Ante la ocurrencia de Scrapie en nuestro país, inmediatamente el Senasa evaluó las alternativas disponibles en OMSA para la exportación de mercancías ovinas y caprinas. En función de su factibilidad de certificación, las ofrece como garantía a los países de destino.
De acuerdo a las recomendaciones de OMSA, algunas mercancías son categorizadas como seguras, es decir, que para su exportación no se requiere certificar ningún aspecto sobre Scrapie, independientemente de la condición sanitaria del país exportador. Este es el caso de la lana y la fibra, los pet food y las carnes no destinadas al consumo de rumiantes, entre otros. Para estas situaciones, se solicita la aplicación del concepto de mercancía segura y por tanto la continuidad de su exportación nuevamente.
Para otras mercancías, como ovinos reproductores, carnes destinadas al consumo rumiante, entre otras, la OMSA contempla alternativas como zona y establecimiento libre, así como también otras medidas sanitarias que refieren a la notificación de la enfermedad en el país, las medidas de contingencia y la vigilancia.
Así, a fin de sostener el comercio, el Senasa utiliza como base de sustento las herramientas y alternativas de la OMSA y, según la factibilidad de su cumplimiento, propone a los países de destino las adecuaciones de la certificación de mercancías.
Es importante aclarar que algunos países tienen análisis de riesgo y, consecuentemente, establecen medidas de importación que pueden diferir de las recomendaciones de OMSA. Ante esta decisión, el Senasa inicia una negociación y, a través del sustento y respaldo que sus técnicos elaboran, defiende la posición e intenta alcanzar una certificación de exportación que sea segura (en términos sanitarios) y contribuya a facilitar el comercio.
-¿Qué mercados son los más preocupantes, según la óptica de Senasa, y los que se quieren recuperar de modo más urgente? ¿Cuánto tiempo puede pasar hasta la recuperación de esos mercados?
-Para Senasa todos los mercados son importantes y por eso se notificaron a todos los países desde el día 0. Dado que los recursos son escasos ante un volumen tan grande de productos/países, se trabajo con SAGyP y Cancillería para ir abordando de manera más intensiva a los que impactan en mayores exportaciones tanto en lácteos, harinas, carnes, subproductos en general, pet food, etc. eran mas de 300 CVI (convenio veterinario internacional) para negociar y llevamos alrededor del 75% acordados.
-¿Qué estrategia epidemiológica se seguirá a partir de ahora para detectar nuevos casos posibles de Scrapie, ya que los animales muertos fueron importados hace varios años y puede haber más casos o esas propias cabañas pueden haber vendido genética con el mismo rasgo genético?
-Actualmente se está realizando una vigilancia dirigida a los predios que han tenido movimientos de ovinos desde los establecimientos afectados y en aquellas unidades productivas que cuentan con reproductores ovinos importados de Paraguay.
Todos los ovinos que mueran en estos establecimientos deberán ser analizados para determinar la circulación o ausencia de Scrapie. Esta vigilancia se suma a la estrategia de rumiantes reproductores importados que ya se venía realizando y a través de la cual se detectaron los casos.