
Trigo en llamas: Los molinos brasileños van camino a importar un volumen récord de cereal argentino
“Están dadas las condiciones para que en la presente campaña nuestro principal socio comercial nos tire la puerta abajo pidiendo por trigo argentino”. Así lo indicó el analista agrícola Ag...
“Están dadas las condiciones para que en la presente campaña nuestro principal socio comercial nos tire la puerta abajo pidiendo por trigo argentino”. Así lo indicó el analista agrícola Agustín Geier de la consultora brasileña Safras & Mercado durante una charla en formato virtual ofrecida en un evento organizado por Argentrigo.
Geier explicó que los molinos brasileños del estado de San Pablo están abonando por el trigo puesto en planta un valor actual del orden de 342 u$s/tonelada.
Para alcanzar ese mismo precio puesto en el molino de San Pablo, el valor FOB del trigo argentino podría subir hasta 276 u$s/tonelada.
“¿Eso quiere decir que el FOB argentino va a subir hasta los 276 u$s/tonelada? La respuesta es no. Lo que quiere decir es que podría llegar a ese precio y seguir siendo competitivo con el trigo local en San Pablo”, comentó.
La cuestión es que el precio de referencia FOB del trigo argentino “spot” publicado por la Secretaría de Agricultura se encuentra en 257 u$s/tonelada.
Safras & Mercado proyecta que en el ciclo comercial 2026/27 (que comenzó en el pasado mes de septiembre) Brasil debería importar al menos 8,5 millones de toneladas de trigo.
“Sin embargo, considerando que las importaciones de trigo en 2025/26 fueron 700.000 toneladas menores a las proyectadas, es muy probable que las importaciones en 2026/27 sean bastante mayores que las 8,50 millones de toneladas estimadas”, apuntó el analista.
“Además, en Brasil se considera que la cosecha de trigo prevista en 2026/27 puede llegar a experimentar recortes adicionales de producción”, añadió.
Por otra parte, una cuestión es lo cosechado en el sur de Brasil y otra cuánto de la recolectado tendrá calidad para panificación, ya que los excesos hídricos arruinaron gran parte de la producción del estado de Paraná y lo mismo podría suceder con la cosecha que recién se está empezando a levantar en Rio Grande do Sul.
“Hay mucha preocupación y consultas por parte de los molinos brasileños sobre la disponibilidad y calidad de la nueva cosecha argentina; es evidente que eso se va a terminar trasladando a los precios FOB”, remarcó.
Con respecto a la posibilidad de importar trigo ruso, la situación existente en el Mar Negro está tornando muy difícil recurrir a ese proveedor. “De todas maneras, si bien el FOB del cereal ruso está muy bajo, por los mayores costos logísticos tiene un valor teórico de importación similar al originado en la Argentina o Uruguay”, destacó.