
¿Un indicador del inicio del ciclo de retención de hembras? Gracias a los buenos precios y las lluvias, los criadores redujeron 13% la venta de terneras
Los criadores este año apretaron el freno a la hora de vender su producción y redujeron la venta de terneros. De acuerdo con las estadísticas del Senasa, en el primer trimestre del año l...
Los criadores este año apretaron el freno a la hora de vender su producción y redujeron la venta de terneros.
De acuerdo con las estadísticas del Senasa, en el primer trimestre del año la venta de terneros con destino a la invernada (que puede ser recría a pasto o engorde a corral directo), en el primer trimestre del año sumó 2,4 millones de cabezas. Esto significa una caída de casi 12% con relación a igual período del año pasado.
En el caso de los machos, la baja fue de 10%, mientras que la salida de terneras de los campos de cría se redujo más, el 13%.
Esa mayor disminución en las ventas de hembras viene siendo alertada por los consignatarios que en sus remates destacan una menor presencia de esta categoría. Así lo indicó esta semana Pedro Noel Irey a Bichos de Campo.
La situación tiene un poco que ver con eso, pero también con otras cuestiones.
Por un lado, hay una cuestión clave: el clima. Para muchos más importante incluso que las políticas económicas o sectoriales. Con lluvias que se transforman en pasto los criadores pueden alimentar bien a las vacas, retener el ternero en los campos un tiempo más e incrementar la carga por hectárea.
Por otro lado, los precios de la hacienda vacuna son extraordinarios, llegaron a niveles récord y si bien ahora dieron un par de pasos hacia atrásm siguen siendo altos en pesos constantes y en dólares.
Eso quedó demostrado en un reciente informe elaborado por la Secretaría de Agricultura en el que se destacó que no sólo hay muy buenos precios, sino también una renta históricamente elevada, sobre todo para la ganadería de cría.
En tercer lugar, cabe señalar que con estos precios de la hacienda se necesita de menos dinero para los gastos del campo y para bancar el costo de vida. Eso también permite vender menos y quedar capitalizado en ganado.
Y en cuarto término, hay que considerar la apertura exportadora del gobierno y la ausencia de intervenciones en el mercado interno, lo que lleva también tranquilidad a los productores.
La menor oferta de terneras entonces puede ser analizada como una incipiente tendencia a la retención en la cría. Retención que ya se venían dando en la recría a pasto y en engorde a corral, que implica el estiramiento de los plazos productivos.
Para que esa tendencia se afirme será necesario revertir los muchos años de políticas contrarias al sector.
Dicen que el que se quema con leche llora si ve una vaca, y los ganaderos con el kirchnerismo se incendiaron. Revertir eso llevará muchos años y es clave la estabilidad macroeconómica. El ansiado proceso de crecimiento del rodeo de vacas que daría lugar a más terneros en el futuro necesita de la continuidad de ese proceso. De lo contrario seguiría el estancamiento en la ganadería y producción de carne vacuna.