
Un ministro provincial habló con todas las letras de atraso cambiario que estrangula las economías regionales: “Es muy difícil sostener esquemas de exportación”, dijo el rionegrino Carlos Banacloy
Es poco usual que los políticos en la Argentina hablen con claridad de los problemas que enfrentamos, y mucho menos si ocupan cargos públicos de relevancia. Pero el ministro de la Producción de ...
Es poco usual que los políticos en la Argentina hablen con claridad de los problemas que enfrentamos, y mucho menos si ocupan cargos públicos de relevancia. Pero el ministro de la Producción de Río Negro, Carlos Banacloy, rompió ese molde al referirse a la situación de la economía frutícola de su provincia, histórica exportadora de peras y manzanas.
Banacloy participó de la inauguración de las nuevas instalaciones de frío inteligente de la firma Tres Ases en Cipolletti. Y responsabilizó directamente al atraso cambiario de la situación de crisis que se vive en los valles del norte patagónico, por el retroceso de la producción y la caída de las exportaciones de estw importante economía regional. Adicionalmente, las tormentas de granizo también han dejado huella esta temporada.
El medio regional Más Producción entrevistó al alto funcionario de Alberto Weretilneck. Allí el ministro aseguró que el núcleo del problema es el atraso cambiario. Banacloy aseguró que con una inflación mensual que ronda el 3% y una pauta devaluatoria que corre muy por detrás de los precios internos, los costos operativos crecen en pesos mientras el ingreso en divisas permanece estancado.
“Para Banacloy, la magnitud del problema es concreta: en más de dos años de inflación acumulada de entre el 70% y el 80%, las paritarias sectoriales siguieron su curso y los insumos continuaron aumentando al ritmo mensual del 3%. El tipo de cambio, en cambio, quedó enclavado”, dice la crónica de MásP.
“Es muy difícil sostener esquemas de exportación”, afirmó el ministro.
Uno de los aspectos más llamativos del diagnóstico de Banacloy es que el problema no es de competitividad tecnológica. El funcionario aseguró que las empresas frutícolas del Alto Valle operan con estándares comparables a los de Italia o Alemania. Aseguró que el capital humano, la infraestructura de frío y los procesos de empaque están a la altura de cualquier productor europeo. Sin embargo, esa capacidad instalada no alcanza cuando la macro distorsiona los precios relativos de manera tan pronunciada.
“A la presión cambiaria se suma otro factor que Banacloy destaca con preocupación: la liberación de tarifas y el impacto del conflicto bélico internacional sobre el precio de los combustibles. Con incrementos superiores al 20% en ese rubro, la logística y los fletes se encarecieron de forma significativa. Para un sector exportador cuya competitividad depende también del costo de llevar la fruta al barco, ese incremento no es menor”, describe la crónica desde la Patagonia.
El funcionario, en definitiva, dijo que dos años de inflación acumulada del 70 al 80% erosionan los márgenes del productor exportador, porque sus ingresos no suben a la par.
Frente a este cuadro, Banacloy aclaró que al gobierno provincial le queda poco por hacer. “La macro no depende de nosotros”, afirmó antes de informar sobre una reunión que mantendrá con el secretario de Agricultura de la Nación, Sergio Iraeta, para plantear medidas concretas de mejora de la competitividad y avanzar en el acceso a financiamiento para los productores.
“El encuentro forma parte de una agenda que la provincia lleva a Buenos Aires con el objetivo de instalar la problemática del sector en el nivel nacional. Porque aunque el atraso cambiario se niega desde el Palacio de Hacienda, o cierto es que sus consecuencias se sienten en cada chacra del Alto Valle”, avisa la nota.