¿Y qué dijo Adorni sobre… la crisis yerbatera? Asegura que el sector bate récords, produce, vende y exporta como nunca antes
Esta nota debería titularse: “Luego de dos años y medio, finalmente un funcionario nacional brindó precisiones sobre la crisis productiva que afecta a 12.500 familias en Misiones”. Pero ese ...
Esta nota debería titularse: “Luego de dos años y medio, finalmente un funcionario nacional brindó precisiones sobre la crisis productiva que afecta a 12.500 familias en Misiones”. Pero ese hecho no sucedió. Podría haber sido el momento para que un funcionario de la talla del Jefe de Gabinete de una respuesta a miles de familias que la están pasando mal debido a una crisis productiva en el norte del país.
Manuel Adorni, en plena sesión informativa ante la Cámara de Diputados de la Nación, pudo responder preguntas de los diputados sobre la actualidad, el precio de la yerba mate y el rol del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), aunque no lo hizo y optó por callar.
La cuestión, que es central para la economía de Misiones, no fue abordada por el funcionario, y solo podemos saber lo que opina la jefatura de gabinete sobre el tema luego de algunas respuestas que se presentaron en un informe, y no podemos saber fehacientemente que hayan sido escritas por funcionarios, o delegadas a algún sistema de inteligencia artificial.
Lo cierto es que en un escrito, el gobierno respondió inquietudes sobre el tema, y ante la pregunta del valor de la yerba mate, el informe firmado por Adorni habla de sinceramiento y recuperación.
La pregunta fue la siguiente: “Mientras productores indican que la hoja verde se paga hoy entre $180 y $240/kg, por debajo de noviembre de 2023 y muy lejos de costos estimados en $511/kg. ¿Puede el Poder Ejecutivo informar cuál es el precio promedio en origen relevado oficialmente en 2025–2026, qué decisiones adoptó frente a esta caída y por qué, pese a contar con herramientas regulatorias, no intervino para evitar una pérdida masiva de ingresos del sector productivo?”.
La respuesta de Adorni fue la siguiente: “Los datos oficiales del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) demuestran que el sector ha ingresado en una fase de sinceramiento y recuperación: La salida de molino con destino a mercado interno en 2025 alcanzó las 266.834 toneladas (tn), lo que representa un incremento del 3,11% respecto a las 258.790 tn de 2024. Se observa que, a pesar de un menor ingreso de hoja verde en 2025, el despacho a mercado interno y externo aumentó. Esto demuestra que la desregulación (DNU 70/23) permitió a la industria movilizar sus elevados stocks acumulados para satisfacer una demanda creciente, eliminando la ineficiencia de producir solo para stockearse bajo precios artificiales”.
En ese sentido, el representante del Poder Ejecutivo respondió: “Conforme al marco normativo vigente y la política de desregulación impulsada por el Gobierno Nacional (DNU 70/23 y decretos reglamentarios), el INYM funciona actualmente como un ente de derecho público no estatal enfocado primordialmente en la promoción, investigación y fiscalización de la calidad. Bajo este nuevo paradigma de libertad de mercado, el INYM no cuenta con facultades legales para intervenir en la fijación de precios mínimos, y se evidencia que la libertad de mercado ha permitido que el consumo interno se recupere, y que el sector se vuelva más dinámico y eficiente”.
A su vez, la pregunta N°2130 puso el foco en la severa crisis que denuncian los productores y la industria. Frente a una cosecha abundante cercana a los 890 millones de kilos, el sector advierte sobre pérdidas estimadas en 276.000 millones de pesos (aproximadamente 200 millones de dólares) y un alarmante incremento del 53% en la deuda de los molinos, según cifras del Banco Central. Ante este panorama, el requerimiento exigió al Poder Ejecutivo que detalle qué programas de asistencia, financiamiento o herramientas de regulación se pusieron en marcha para mitigar el impacto, o bien, que justifique los motivos detrás de la ausencia de políticas de contención.
Como respuesta, el Gobierno Nacional, a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, desestimó el escenario de crisis y defendió su modelo económico, asegurando que la actividad yerbatera atraviesa uno de los mejores momentos comerciales de su historia reciente. La postura oficial sostiene que el reemplazo del “intervencionismo estatal” por la libre competencia permitió alcanzar un récord histórico de exportaciones en 2025 y transformar un sistema de acumulación estática de materia prima en un verdadero motor exportador.
“La desregulación fue necesaria para que el excedente de materia prima se transformara en ventas reales. La industria dejó de ser un sistema de acumulación estática para convertirse en un motor exportador”, dijo Adorni en un escrito.
La siguiente pregunta hacia el jefe de gabinete, la 2131, abordó la crisis de los medianos productores. En este caso, se preguntó sobre aquellos que poseen entre 30 y 40 hectáreas y dependen fuertemente de la contratación de mano de obra. Debido a su “alta sensibilidad a los costos” y al complejo escenario de precios deprimidos en origen, se ha cuestionado formalmente al Ejecutivo sobre las medidas para evitar la desaparición de estos actores clave. En su respuesta, el Gobierno vinculó la supervivencia de este estrato productivo exclusivamente al éxito macroeconómico del sector, señalando que “la sostenibilidad de los productores de 30 a 40 hectáreas está ligada directamente al dinamismo de una cadena que en 2025 alcanzó un récord histórico de exportación”.
Desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca defendieron la desregulación como herramienta de crecimiento, afirmando que la eliminación de límites a la plantación permite a los productores ganar escala basándose en la “demanda real” y no en cuotas estatales. El informe oficial destaca que el apoyo al sector se limita al acceso a créditos y a la continuidad del “Programa Intercosecha”, subrayando una visión económica donde el éxito depende de la competitividad individual. En este sentido, el Ejecutivo fue tajante al cerrar su postura, indicando que el objetivo es garantizar una “rentabilidad basada en la eficiencia y no en el asistencialismo estatal”, permitiendo que incluso cooperativas locales logren capturar el valor de mercados internacionales de gran escala como el de China.
La respuesta a la pregunta N° 2137, fue más enfocada en los datos. El cuestionamiento legislativo en este caso habló de la caída del consumo interno, y la jefatura de gabinete respondió.
“Cadena yerbatera: El sector presenta caída del consumo interno, precios deprimidos en origen, endeudamiento industrial y concentración exportadora. ¿Reconoce el Poder Ejecutivo esta situación y que medidas concretas está evaluando para recomponer la cadena de valor yerbatera?”, manifiesta la indagación.
“La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca informa que la cadena yerbatera atraviesa una transformación exitosa. Los datos consolidados de 2025 demuestran la eficacia de la desregulación: Liderazgo exportador: Argentina se consolidó como el principal exportador mundial, alcanzando las 60.085 tn exportadas en 2025, superando ampliamente las 45.735 tn del año 2024 (+31,4%). Crecimiento interno: el consumo subió un 3,11% anual en 2025, pasando de 258.790 tn en 2024 a 266.834 tn en 2025. Eficiencia logística: a pesar de una cosecha de hoja verde que se redujo en 2025, el incremento en las ventas totales confirma que la cadena logró movilizar eficientemente sus stocks acumulados para abastecer tanto el mercado interno como el récord de exportaciones” escribió Adorni.
El funcionario, además, esgrimió respuesta desde la macro: “El fin del déficit fiscal y la emisión monetaria, así como la desaceleración inflacionaria, han permitido una previsión de costos de los insumos (combustibles, fertilizantes y fletes), lo que recompone los márgenes de rentabilidad de los distintos eslabones de la cadena sin necesidad de intervención en los precios de salida. Asimismo, se señala que Argentina no está exenta de la inercia mundial que resulta del actual conflicto en Medio Oriente”.