¿Y qué dijo el informe de Adorni sobre… UPOV 91? Defendió su adhesión al afirmar que “los países con marcos de propiedad intelectual más robustos registraron más inversión en mejoramiento”
Otro capítulo del extenso informe de gestión presentado por Manuel Adorni estuvo dedicado a un tema central en la actual agenda del sector: la propiedad intelectual en semillas y la adhesión a l...
Otro capítulo del extenso informe de gestión presentado por Manuel Adorni estuvo dedicado a un tema central en la actual agenda del sector: la propiedad intelectual en semillas y la adhesión a la convención UPOV 91.
“Ante la falta de un estudio de impacto integral que demuestre los beneficios de abandonar UPOV 78, ¿podría fundamentar la decisión de adherir a UPOV 91 -que restringe el uso propio y otorga mayores facultades de control a las empresas sobre la cosecha- en lugar de modernizar la Ley de Patentes o la Ley de Semillas”, fue una de las consultas recibidas en torno a esta disyuntiva.
La respuesta estuvo, en esta oportunidad, a cargo del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que defendió las intensiones del Ejecutivo.
“Para atraer inversión en fitomejoramiento, Argentina necesita fortalecer el sistema que sí tiene disponible, que es el de protección de obtenciones vegetales. UPOV 91 es el instrumento específico de ese sistema”, señalaron desde esa cartera.
“Resulta necesario subrayar, además, que la protección de variedades vegetales y el sistema de patentes son regímenes jurídicos de naturaleza distinta y no sustituibles entre sí. Las patentes protegen invenciones técnicas; el sistema UPOV protege variedades vegetales como conjuntos fenotípicos diferenciados. Modernizar el segundo no es una alternativa a reformar el primero, ni tampoco una evasión de ninguna restricción legal vigente: son herramientas que coexisten en todos los ordenamientos jurídicos avanzados, incluidos los de los propios países de nuestra región”, añadieron.
Otra de las inquietudes apuntó al caso de Brasil, que todavía mantiene su adhesión a UPOV 78 y ha logrado, aún así, “captar los mayores niveles de inversión biotecnológica de la región”.
De acuerdo con el área que conduce Sturzenegger, aquello supone que “han desarrollado mecanismos complementarios -contractuales, tecnológicos y de fiscalización-”, que son los que Argentina no ha logrado consolidar bajo el mismo estándar.
“La Argentina no puede invocar el ejemplo regional para justificar la inacción cuando, en los hechos, es el país con menor protección efectiva del conjunto”, señalaron.
Es importante recordar que días atrás el gobierno se reunió con las entidades agropecuarias y presentó una propuesta para trabajar sobre la normativa de semillas existente, que ahora tenía escasa capacidad de control sobre el circuito real del grano.
Tal como contó Bichos de Campo, el esquema presentado propone incorporar la identificación varietal en el primer punto de entrega de la cosecha. En la práctica, los acopios, plantas de procesamiento y puertos, donde hoy ya se toman muestras para medir humedad, calidad e impurezas, que pasarían también a relevar qué variedad genética fue utilizada en cada lote entregado.
Retomando el informe mencionado, entre las preguntas también se incluyó el reclamo por la adhesión a UPOV 91 como consecuencia del “Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíprocos” con Estados Unidos. El gobierno, en cambio, negó que esa sea la razón.
“Argentina asumió el compromiso de elevar al Congreso un proyecto de adhesión a UPOV 91 antes de fines de 2027. Sin embargo, la adhesión a UPOV 91 no nació como consecuencia de ese acuerdo. Es un hecho verificable y documentado que el Poder Ejecutivo incluyó dicha adhesión en la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos enviada al Congreso el 27 de diciembre de 2023, meses antes de que se iniciaran las negociaciones comerciales con Washington”, indicaron desde el gobierno.
En esta línea, aseguraron que la demanda por actualizar el sistema de propiedad intelectual “no proviene solo de empresas transnacionales”, sino que “forma parte de la agenda de múltiples cámaras y empresas del sector agropecuario”.
Finalmente, sobre el golpe a la competitividad del productor que denuncian muchos sectores, el área de Desregulación sostuvo: “La elección no es binaria entre uso propio irrestricto bajo UPOV 78 y eliminación del uso propio bajo una caricatura de UPOV 91: existe un amplio espacio de diseño institucional que el Gobierno tiene la obligación y la intención de aprovechar en consulta con el sector, tal como viene haciéndolo en la mesa técnica abierta con las organizaciones rurales”.
“La evidencia disponible indica que los países con marcos de propiedad intelectual más robustos sobre variedades vegetales han registrado mayor inversión en fitomejoramiento, mayor lanzamiento de variedades adaptadas a condiciones locales y mayor participación de fitomejoradores privados”, concluyeron.