
El Paraná afloja arriba y aprieta abajo: La baja de Yacyretá da apenas un respiro, pero el Litoral se prepara para nuevas crecidas
Los días pasados, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), la central hidroeléctrica ubicada en la frontera entre Argentina y Paraguay, pronosticaba un leve descenso del caudal, que prácticamente ...
Los días pasados, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), la central hidroeléctrica ubicada en la frontera entre Argentina y Paraguay, pronosticaba un leve descenso del caudal, que prácticamente duplica los niveles promedio durante esta época del año.
Desde unos 35.000 metros cúbicos por segundo, en Yacyretá proyectaban una leve retracción hacia los 29.000 para este domingo y de 28.500 para el comienzo de esta semana. La baja en el caudal ya se percibe en Ituzaingó, donde el registro arroja un descenso hacia la altura de 3,85 metros, aunque todavía sobre el nivel de alerta.
Pero no habrá alivio aguas abajo, donde los informes proyectan ascensos sostenidos en Entre Ríos y Santa Fe, donde la situación es crítica desde hace ya varias semanas. En Yacyretá, por su parte, se prevé un nuevo incremento luego del descenso de estas últimas horas, y los próximos días pueden ser también críticos en la costa del río Iguazú.
Más allá de los pronósticos de lluvias, que proyectan una intensificación del fenómeno de El Niño de cara a las últimas semanas del año, en el Litoral y el Noreste argentino siguen de cerca los informes hidrológicos, que indican cómo evolucionan los niveles de los ríos que hoy provocan una situación de emergencia en varios puntos de las costas.
El último pronóstico hidrométrico del Instituto Nacional del Agua (INA), con fecha del 30 de octubre, señala que en la región de Corrientes – La Paz, “durante los próximos 7 días se prevé gradual descenso en aguas altas en las secciones superiores, en sintonía con el patrón actual en la descarga de Yacyretá”, pero no descarta la “posibilidad de nuevos repuntes hacia mayor plazo”.
En la región, prácticamente todos los registros se ubican aún por encima de los niveles de alerta y evacuación. En Corrientes, la altura es de 7,35 metros; en Barranqueras, de 7,20 metros; en Goya, de 5,82; y en Reconquista, de 5,68. Y la proyección, asegura el instituto, indica que “es probable que los tiempos de traslado de la onda de crecida se incrementen así como los tiempos de residencia”.
Asimismo, aguas abajo también siguen las alarmas encendidas. A la altura de Santa Fe/Paraná – Rosario, el INA observa un “gradual ascenso hacia aguas medias altas” y prevé que se intensifique la tendencia durante los próximos 7 a 15 días.
En Santa Fe, el registro arroja 4,30 metros, aún por debajo de los 5,30 de alerta y la marca de 5,70 metros para evacuación. En Victoria, la altura es de 3,98 metros, también menor al nivel de alerta (4,60) y de evacuación (5,90). En Rosario, por su parte, el Paraná alcanza los 3,85 metros, todavía lejos de los 5 metros de alerta y los 5,25 metros de evacuación.
No obstante, el instituto asegura que hay “chances de aproximación/excedencia del nivel de Alerta en Paraná/Santa Fe durante la segunda semana de noviembre” y llama a extremar los cuidados en la región.
Respecto a la baja en Yacyretá, que la central informó días atrás, desde el INA señalan que podría ser transitoria. El instituto prevé una estabilización de los caudales todavía en niveles elevados y considera que “es probable observar nuevos repuntes” por los aportes aguas arriba.
“Actualmente, por efecto del tránsito de onda en curso, se observa excedencia del nivel de Alerta y Evacuación en Libertador, Itatí y Paso de la Patria, y excedencia del nivel de Alerta en Santa Ana e Ituzaingó”, señaló en su informe.
También importa lo que ocurre en el río Iguazú, cuyo nivel enciende alertas en la Triple Frontera, donde días atrás la central de Itapú intentó un breve cierre de compuertas para para evitar que coincidieran los picos de crecida del Iguazú y del Paraná y genere mayor desastre en el Litoral.
A la altura de la localidad misionera de Andresito, el informe del 30 de octubre registra una fase de descenso y prevé que el caudal continúe oscilante o en baja a corto plazo, aunque todavía en niveles altos y con un aporte significativo de agua hacia el Paraná. Sin embargo, el alivio podría ser transitorio: el organismo considera probables nuevos repuntes e incluso otra onda de crecida entre cinco y diez días después de la emisión del reporte, por las lluvias previstas para el 3 y 4 de noviembre y la humedad existente en la cuenca.
En Formosa, por su parte, siguen de cerca la evolución del río Paraguay, donde el reporte describe un comportamiento “oscilante o en ascenso”, todavía dentro del rango de aguas medias. En el puerto de la capital provincial se registra una altura de 5,59 metros, por debajo de los 7,80 de alerta y los 8,30 de evacuación.
Sin embargo, el INA prevé que los picos continúen subiendo o se estabilicen por el “efecto de remanso” que provoca la creciente del Paraná sobre el Paraguay. Además, para los próximos 7 a 15 días anticipa nuevos incrementos por las lluvias abundantes previstas sobre el tramo medio de la cuenca durante los primeros días de noviembre.