
En esta, hay que reconocerlo, Kicillof le sacó ventaja a Milei: La Provincia comenzó a evaluar posibles impactos de El Niño mientras en Nación siguen mutis por el foro
Se viene El Niño, ya está entre nosotros. Y casi todos los análisis climatológicos afirman que llegará con un caudal excesivo de lluvias, que podría complicar las cosas en el campo. Fr...
Se viene El Niño, ya está entre nosotros. Y casi todos los análisis climatológicos afirman que llegará con un caudal excesivo de lluvias, que podría complicar las cosas en el campo.
Frente a este panorama, las Provincia de Buenos Aires decidió poner en marcha una serie de acciones preventivas para el sector agropecuario, según anticipó el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, ante la CEDABA, que es la Comisión de Emergencia Agropecuaria bonaerense.
Vale reconocer la intención del gobierno de Axel Kicillof de, aunque sea, poner el tema en agenda. Y vale criticar a la gestión nacional encarnada por el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, que ni siquiera ha hecho mención pública de la posibilidad de estas adversidades, al menos para alertar a los productores para que se preparen ante la posibilidad de excesos hídricos.
En el área nacional correspondientes los últimos informes de la Oficina de Monitoreo de Emergencias Agropecuarias (OMEGA) publicados son de 2022. Y en la oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) solo existe un informe sobre los impactos de El Niño que explica que tampoco está actualizado.
En este, aunque sea en la gestualidad, hay que decirle que Kicillof parece más atento que el gobierno de Javier Milei.
Rodríguez, en rigor, compartió ante las entidades rurales que conforman la CEDABA un diagnóstico sobre el escenario climático previsto e informó que está coordinando medidas preventivas junto a municipios, organismos provinciales y entidades agropecuarias para reducir el impacto de posibles excesos hídricos.
“De acuerdo con los análisis realizados por equipos técnicos del Ministerio, existe alrededor de un 90% de probabilidades de que durante el trimestre junio-julio-agosto de 2026 se consolide una fase cálida del fenómeno ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), con perspectivas de alcanzar una intensidad moderada a fuerte y mantenerse activo durante buena parte de la campaña 2026/2027”, es la sustancial del informe oficial.
Que agrega: “Los modelos internacionales prevén anomalías de la temperatura superficial del mar superiores a los 2°C, asociadas a mayores precipitaciones, temperaturas por encima de lo normal y una mayor frecuencia de tormentas intensas”.
En ese marco, el relevamiento realizado por el gobierno bonaerense indica que la provincia presenta actualmente una situación heterogénea en materia hídrica, con buena disponibilidad de humedad en la mayor parte del territorio y sectores con saturación de suelos, especialmente en áreas de la cuenca del Salado. Las regiones Noroeste y Centro aparecen como las de mayor riesgo frente a un escenario de lluvias superiores a los promedios históricos.
“Estamos ante un escenario climático que requiere anticipación y planificación. Por eso venimos trabajando de manera preventiva con los municipios y distintos organismos provinciales. Junto a la entidades agropecuarias ya contamos con experiencia en este tipo de trabajos conjuntos y a partir de esta reunión avanzaremos en ese sentido”, señaló el ministro Rodríguez.
¿Qué medidas concretas? Según se explicó en un informa oficial, se viene trabajando en “la limpieza y adecuación de canales, alcantarillas, puentes y cunetas, el mantenimiento de caminos rurales, el fortalecimiento de los mecanismos de respuesta ante emergencias y la disponibilidad de fondos destinados a obras y asistencia a productores afectados”.
El abordaje impulsado por el Ministerio de Desarrollo Agrario se encuentra en línea con las definiciones anunciadas recientemente por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, orientadas a priorizar intervenciones sobre la infraestructura hídrica y vial, profundizando las tareas de mantenimiento y acondicionamiento para aumentar la recuperación de los territorios frente a eventos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.