
La carne vacuna entra en una nueva etapa: El experto australiano Simon Quilty anticipa menos oferta mundial, más subas en los precios y primas para los cortes de mejor calidad
La ganadería mundial atraviesa un cambio de ciclo que podría sostener altos precios de la carne vacuna durante varios años. Esa fue la principal conclusión que dejó el analista australiano Sim...
La ganadería mundial atraviesa un cambio de ciclo que podría sostener altos precios de la carne vacuna durante varios años. Esa fue la principal conclusión que dejó el analista australiano Simon Quilty durante su exposición en la Jornada de Carnes y Granos realizada en la Exposición Rural de Palermo, donde explicó que la reconstrucción simultánea de los rodeos en los principales países productores reducirá la oferta global de carne y favorecerá especialmente a los exportadores de carne de calidad.
Según Quilty, por primera vez diez de los principales países productores están reteniendo vientres al mismo tiempo para recomponer sus existencias bovinas. Esa decisión implica una menor disponibilidad de animales para faena y, por lo tanto, una reducción de la producción mundial de carne.
El analista mostró datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) que indican que el stock bovino mundial alcanzó un máximo de 205 millones de cabezas y desde entonces cayó alrededor de 7% hasta 2026. “La reconstrucción de los rodeos es un fenómeno mundial y eso explica por qué esperamos precios elevados durante los próximos años”, sostuvo.
Las proyecciones de Quilty muestran caídas significativas en la faena bovina durante 2026 en buena parte de los principales exportadores. Argentina reduciría su faena un 10%, Brasil un 2%, Paraguay un 27%, Uruguay un 19%, Estados Unidos un 8%, Australia un 3% y Nueva Zelanda un 2%. A ellos se suman otros países como Canadá, Japón y Corea del Sur, que también atraviesan procesos de recomposición de sus rodeos.
De acuerdo con sus estimaciones, la faena mundial continuará disminuyendo hasta 2028 y acumulará una caída cercana al 15% respecto de los niveles de 2025. Recién a partir de entonces comenzaría una recuperación gradual de la oferta.
En ese contexto, Quilty diferenció claramente el comportamiento esperado entre la carne de calidad proveniente de animales Bos taurus y la carne commodity producida principalmente con Bos indicus.
Del lado de la demanda, el principal motor de este escenario continuará siendo Estados Unidos. Aun cuando el consumo estadounidense incorpora cada vez más proteínas alternativas, seguirá actuando como formador de precios del mercado mundial gracias a una demanda muy firme. También destacó el papel de China, que continuará siendo un comprador relevante.
El analista recordó además que en junio de 2026 el índice mundial de precios de la carne vacuna alcanzó un nuevo récord histórico, al subir de 134,99 a 154 puntos y superar ampliamente el máximo anterior registrado en marzo de 2022. “La combinación de una demanda muy fuerte con una producción mundial en descenso llevó los precios a niveles nunca antes vistos”, señaló.
Hacia adelante, Quilty proyectó que la brecha de precios entre la carne de calidad y la carne commodity continuará ampliándose durante la próxima década. Luego indicó que en los próximos tres años, estimó, la oferta mundial de carne vacuna caerá alrededor de 15%, mientras que los precios de la carne de calidad podrían incrementarse otro 15%, consolidando una prima cada vez mayor respecto de los cortes commodity.
No obstante, el especialista también advirtió sobre algunos factores de riesgo que podrían alterar estas proyecciones. Entre ellos mencionó la posibilidad de que Brasil y Australia redireccionen mayores volúmenes hacia otros mercados, presionando los precios; los elevados stocks de carne acumulados en China; la creciente competencia de otras proteínas como el cerdo y el pollo; eventuales eventos climáticos, especialmente sequías que aceleren la faena; y una eventual recesión mundial que debilite la demanda.
Aun con esas amenazas, el diagnóstico general fue claro: la ganadería mundial ingresa en un período de menor disponibilidad de carne vacuna, en el que los países capaces de producir carne de alta calidad tendrán una oportunidad para capturar mejores precios en un mercado internacional que seguirá demandando ese producto cada vez más escaso.