
“Origen pampeano”, un remate inédito en el que hubo 860 vientres en pista y en el que se evidenció el renovado interés por la cría
Con un volumen poco habitual para la categoría y un mercado que empieza a mostrar señales claras de reactivación, el remate de Colombo y Magliano en Santa Rosa dejó una foto elocuente del momen...
Con un volumen poco habitual para la categoría y un mercado que empieza a mostrar señales claras de reactivación, el remate de Colombo y Magliano en Santa Rosa dejó una foto elocuente del momento que atraviesa la ganadería: hubo 860 vientres en oferta, calidad sostenida de punta a punta y precios que reflejaron el interés de los productores por reponer y mejorar sus rodeos.
“Es algo más que destacado”, resumió José Frigerio sobre la subasta realizada el miércoles 29, que combinó un televisado por la mañana con una fuerte concentración de vientres por la tarde. “El volumen de remate y la calidad que encontramos fueron muy importantes”, agregó.
La propuesta, bautizada como “Origen Pampeano”, buscó darle forma a una idea que venían trabajando desde hacía tiempo: generar un mercado de vientres comerciales en otoño, en un momento clave posterior a los tactos. “El propósito era que el productor pueda hacer su reposición. La vaca que le sale vacía, poder reponerla con hacienda de calidad, ya sea general o puro controlado”, explicó.
El remate, auspiciado por la Asociación Argentina de Angus, sumó tanto vientres generales de productores de la zona como animales de cabañas con genética reconocida. “Había puro controlado, pero la mayoría era hacienda de productores locales. La idea era un remate volcado al productor”, señaló Frigerio.
La oferta incluyó vaquillonas para entorar, vacas preñadas y vacas con cría, con una marcada homogeneidad en tipo y calidad. “Hoy hay interés, pero no por cualquier vientre. El productor está buscando ser eficiente, quiere calidad y genética”, sostuvo.
https://bichosdecampo.com/wp-content/uploads/2026/05/WhatsApp-Video-2026-04-30-at-13.03.20.mp4Ese cambio de enfoque se apoya también en las condiciones productivas. “Estamos en un buen momento. Más que un otoño fue una primavera: hay humedad, perfiles cargados, mucho pasto. Eso empuja a la retención y a la inversión en vientres”, describió.
Los precios acompañaron ese clima. Según detalló Frigerio, las vaquillonas puro controlado arrancaron en torno a los 3,9 millones de pesos, mientras que la vaca nueva preñada general se ubicó cerca de los 2,6 millones. Las vacas de medio diente rondaron los 2,5 millones y las vacas con cría llegaron a valores de 3,2 millones, con el ternero al pie incluido. “Fueron valores destacados y un remate muy ágil”, indicó.
La dinámica también ayudó: lotes de 10 a 12 animales, con opción a completar jaula con el mismo remitente, facilitaron la participación de distintos perfiles de compradores. “Fue una herramienta muy bien tomada, le dio mucha agilidad al remate”, destacó.
El interés se tradujo en una fuerte colocación y en una dispersión geográfica que también dice mucho del momento. “El 60% quedó en La Pampa, pero también salió hacienda hacia Mendoza y hacia el sur y oeste de Buenos Aires, zonas que venían muy castigadas por el clima”, explicó.
Para Frigerio, el resultado sintetiza una tendencia más amplia: “Hay retención de vientres. El productor que viene mejorando genética se quiere quedar con esas terneras, hacerse sus madres. Y eso se va reflejando año a año en la calidad de la hacienda”.
En ese contexto, el remate de Santa Rosa no solo destacó por su volumen inusual, sino por haber logrado algo que el mercado venía necesitando: juntar oferta, calidad y demanda en un mismo espacio. “Ese era el objetivo. Y el mismo remate te marca la tónica del interés que hoy hay por la cría”, concluyó.