
Sturzenegger festejó una resolución que parece hecha a medida de… Los laboratorios multinacionales que traen vacunas veterinarias a la Argentina
Mientras sigue esperando que alguien (a esta altura no importa si viene de Marte) una vacuna contra la fiebre aftosa como había prometido hace ya casi dos años, el ministro de Desregulación, Fed...
Mientras sigue esperando que alguien (a esta altura no importa si viene de Marte) una vacuna contra la fiebre aftosa como había prometido hace ya casi dos años, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, festeja que el Senasa siga removiendo barreras para la importación de insumos veterinarios desde el exterior, favoreciendo la presencia en el mercado de productos de los grandes laboratorios multinacionales de ese sector.
En esta ocasión, el ministro celebró en las redes sociales la publicación en el Boletín Oficial de la Resolución 504/2026, firmada por la presidenta del Senasa María Beatriz “Pilu” Giraudo, que flexibiliza todavía más el terreno para la introducción al país -sin necesidad de hacer costosos y complejos controles- de vacunas virales no vesiculares para bovinos. No incluyen a la de la aftosa. Son aquellas que protegen principalmente los sistemas respiratorio y reproductivo del rodeo ganadero.
“Más opciones para el productor. Menos trámite redundante. Mismo estatus sanitario. Así también, paso a paso avanzamos hacia el país más libre que nos pide el presidente Milei”, escribió el ministro desregulador, para destacar una nueva resolución que, en la cancha, parece privilegiar más los intereses de las grandes compañías globales del rubro veterinario que las de la industria local.
Este derrotero hacia una apertura y la flexibilización de los controles que debía hacer el Senasa ante cada insumo o medicamento veterinario nuevo que pretendiera ser incluido en el Registro Oficial del rubro veterinario, ya lleva escritos varios jalones:
La Resolución 11 del 9 de enero de 2025 aprobó un nuevo Marco Regulatorio para la importación, exportación, elaboración, tenencia, fraccionamiento, distribución, depósito y/o comercialización de productos veterinarios y biológicos. Allí ya se planteaba una aceleración de los trámites exigidos a los importadores y un régimen más laxo. La Resolución 333 del 15 de mayo de 2025 estableció el procedimiento de autorización por equivalencia de los productos veterinarios que se comercialicen en el país. Así se consideró que si los insumos provenían de países “equivalentes”, entre ellos los europeos, Estados Unidos o Israel, se daba por descontada su calidad y se anotaban mediante una simple declaración jurada. La Resolución 61del 21 de enero de 2026 aprobó un marco especial para la importación y elaboración, de vacunas virales no vesiculares bovinas.La nueva resolución es una vuelta de tuerca que combina un poco las decisiones anteriores, pues exime de hacer análisis adicionales a ese tipo de vacunas para bovinos cuando éstas provengan de países considerados equivalentes, que son los mismos definidos en 2025.
“A fin de promover el desarrollo de las cadenas productivas y el fomento del libre comercio, y asegurar la libre competencia, deviene necesario modificar la citada Resolución 61/26 a los efectos de armonizar los procedimientos de autorización por equivalencia, siempre que ello no afecte el estatus sanitario de la Argentina”, define la norma, que algunos en la industria ya empezaron a calificar -en voz baja- como “un saco a medida” de ciertas vacunas que ingresarían en el mercado en los próximos meses.
En la resolución 61 de enero pasado (hace cinco meses), se establecía un marco más laxo para introducir al mercado “vacunas virales no vesiculares para bovinos”, definiendo que en esa lista se encontraban los inmunógenos que contuvieran alguno de los siguientes antígenos virales: Agente causal de la Rinotraqueitis Infecciosa Bovina (IBR), Herpesvirus bovino tipo 1 (BoHV-1); Variante neurológica Herpesvirus bovino tipo 5 (BoHV-5); Virus de la Diarrea Viral Bovina (VDVB); Rotavirus bovino (RVB); Virus Parainfluenza Bovina tipo 3 (PI3); Virus respiratorio sincicial bovino (VRSB) y Coronavirus bovino (CoVB).
“Tipos de vacunas admitidas. Se admiten vacunas inactivadas y replicativas, siempre que cumplan con los requisitos técnicos establecidos en la presente resolución”, decía aquella normativa que ahora es flexibilizada aún todavía más.
Lo que hizo Senasa ahora es agregar un artículo, el 6 BIS, que dirá: “Quedan exceptuadas de los requisitos establecidos en el presente acto las vacunas virales no vesiculares para bovinos alcanzadas por el artículo precedente, que estén encuadradas en el proceso de autorización por equivalencia establecido mediante las Resoluciones”, previas de 2025.
“Ahora, si una autoridad sanitaria reconocida ya evaluó la vacuna el Estado argentino no repite el trabajo Así, las vacunas no vesiculares ya autorizadas por equivalencia quedan exentas del circuito de registro local”, te explicó Sturzenegger, por si no lo entendías.